El administrador de la NASA, Jared Isaacman, reafirmó este viernes la ambición de la agencia de establecer una presencia humana duradera en la superficie de la Luna, como etapa indispensable para dominar las capacidades necesarias para llegar a Marte.
“Hemos logrado un progreso increíble en la órbita terrestre baja… pero es hora de dar el siguiente paso: llegar a la superficie de la Luna y establecer la presencia perdurable”, señaló Isaacman en una entrevista CNBC. Y añadió que el “objetivo número uno” es “dominar las habilidades necesarias para ir a Marte”.
Desde marzo de 2026, la NASA ha impulsado el programa Moon Base, una iniciativa de varios miles de millones de dólares orientada a construir un puesto avanzado permanente cerca del polo sur lunar.
El proyecto se estructura en tres fases. La primera, prevista hasta alrededor de 2029, se centra en misiones robóticas intensivas con aterrizadores comerciales, rovers, drones y sistemas de comunicación y navegación, con más de 20 aterrizajes planeados.
La segunda fase contempla infraestructura semi-habitable que permita visitas regulares de astronautas.
La tercera, prevista para principios de la década de 2030, incluye hábitats permanentes, sistemas de energía nuclear y solar, y una presencia humana continua. Isaacman ha insistido en que el objetivo ya no es “banderas y huellas”, sino quedarse.
La inversión estimada para las primeras fases ronda los 20.000 millones de dólares en siete años, con el apoyo de socios comerciales como Blue Origin, Astrobotic, Firefly Aerospace e Intuitive Machines, entre otros.
La base lunar se enmarca en la Política Nacional del Espacio de la administración Trump y busca garantizar el liderazgo estadounidense en el espacio profundo, frente a la competencia de China y otras potencias.
Además de la ciencia y la exploración de recursos (como el hielo de agua en el polo sur), la base servirá como laboratorio tecnológico y plataforma de prueba para las operaciones de larga duración que exigirá una misión tripulada a Marte.
Isaacman, que asumió el cargo a finales de 2025, ha acelerado los planes, priorizando la superficie lunar sobre conceptos anteriores como la estación orbital Gateway en su forma original.
Con el progreso ya consolidado en la Estación Espacial Internacional y el auge de la economía orbital comercial, la NASA considera que ha llegado el momento de mirar más allá de la órbita terrestre baja. “Es hora de dar el siguiente paso”, sentenció el administrador.
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