Mientras desde Miraflores se insiste en la defensa de la institucionalidad, la gobrnante
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la designación de Jacqueline Faría como presidenta de la recién creada Gran Misión Venezuela Renace, instancia que tendrá la responsabilidad de coordinar la recuperación de viviendas, infraestructura y servicios para las familias afectadas por los recientes terremotos en el país.
El nombramiento supone el regreso de una de las figuras más conocidas del chavismo a una tarea de reconstrucción. Sin embargo, también ha hecho resurgir los cuestionamientos sobre el proyecto de saneamiento del río Guaire, una de las obras más emblemáticas que dirigió durante el gobierno de Hugo Chávez y que fue presentada como uno de los principales proyectos ambientales de la revolución.
El proyecto fue anunciado oficialmente en 2005 con el objetivo de recuperar el principal afluente que atraviesa Caracas a través de la construcción de colectores, plantas de tratamiento y un sistema para evitar el vertido de aguas residuales al cauce. En distintos actos públicos, Chávez llegó a afirmar que Faría tenía la misión de entregar el río saneado e incluso bromeó con invitar al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, a bañarse en sus aguas una vez concluidas las obras.
Durante los años siguientes, la propia Faría defendió el avance del proyecto y aseguró que el saneamiento estaría culminado en 2014. En publicaciones de sus redes sociales respondía a quienes dudaban de la iniciativa afirmando que el Guaire sería recuperado "más rápido que el Támesis y el Sena" y sostenía que ya se habían invertido cientos de millones de dólares para alcanzar ese objetivo.
No obstante, más de dos décadas después del inicio del plan, el río continúa recibiendo descargas de aguas residuales y su recuperación integral sigue pendiente.
Este antecedente surge con el regreso de Faría a una nueva responsabilidad pública. Además de haber encabezado el proyecto de saneamiento del río Guaire, la dirigente también ocupó cargos como ministra del ambiente, presidenta de oficialista Hidrocapital y alcaldesa del municipio Libertador de Caracas, funciones desde las cuales estuvo vinculada a proyectos de infraestructura y servicios públicos en la capital venezolana.
Su nueva designación ocurre tras el proceso de reconstrucción impulsado por el ejecutivo tras los terremotos, una tarea que pondrá nuevamente bajo escrutinio su capacidad de gestión y el cumplimiento de los objetivos planteados por el régimen de Venezuela.
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