Vecinos de las calles 13 y B en el barrio de Lawton, en La Habana, se manifestaron el miércoles tras acumular dos semanas sin recibir suministro de agua potable, según declaró una residente a Martí Noticias.
“Dos semanas llevamos sin agua”.
La vecina, que se identificó como Celia, indicó que personal de la empresa estatal Aguas de La Habana acudió al lugar en la noche del miércoles para verificar una válvula de acceso ubicada en la zona. Esta acción se ejecutó después de que los residentes salieran a la vía pública a solicitar una solución.
En videos difundidos a través de las redes sociales se puede escuchar a los vecinos expresando su descontento.
“No hay explicación que valga nos toca y nos toca, no vamos a entender”.
Por otra parte, en la provincia de Granma, residentes de la localidad de Manzanillo se ven forzados a comprar agua potable debido a que la situación de desabastecimiento es crítica, según informó desde esa provincia Yurisnel Domenech.
“Tenemos a Manzanillo, que es una de las principales ciudades de la provincia de Granma, con un desabastecimiento de agua enorme que ve obligado a la población a comprar los pomo de 20 litros a 100 pesos cubanos y ir a buscar el agua a lugares muy distantes”.
De regreso a la capital del país, residentes del reparto Debeche, en Guanabacoa, acumulan una semana sin recibir agua potable, de acuerdo con declaraciones a Martí Noticias del activista Joel Parsons.
“Una semana seguida se coger agua, pero antes de esa semana era discontinuo con problemas con agua, lleva rato aquí con problemas con agua”.
La empresa estatal Aguas de La Habana informó en las últimas horas que las afectaciones en los municipios del este y el centro de la ciudad se deben a averías consecutivas en las conductoras principales del sistema Cuenca Sur.
De acuerdo con la entidad, los cortes prolongados del fluido eléctrico han impedido el bombeo regular y han provocado roturas por despresurización en las turbinas primarias.
Parsons se refirió además a que esta situación con el agua potable trae como consecuencia la falta de higiene en los hogares y la necesidad de comprar agua.
“Para ahorrar el agua tenemos que echarle el agua al baño cada ciertas veces que ya eso es una asquerosidad. ¿Me entiende? Que hay que ahorrar el agua porque si se acaba el agua es peor todavía. Y así me imagino que debe estar todo el mundo. Sin limpiar llevamos muchísimos días. La ropa para lavar está llena la ropa sucia”.
“He tenido que comprar el agua pero para el niño para tomar y esas cosas de pomo y de pepino y eso, he tenido que ir a las mipymes como le dicen, que son los que tienen agua, pomo chiquitico, 120 pesos que son los que más hay”.
Asimismo, reportó que los vecinos han podido abastecerse de algunos pomos de agua gracias a la gestión de una iglesia cercana e indico que es como estar en una zona de guerra.
“El agua para tomar es yendo a la iglesia, pero la iglesia también está teniendo el mismo problema. Zona de guerra”.
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