El Tribunal Supremo de España ha exigido al Gobierno mayor transparencia en la gestión y condonación de la deuda del régimen cubano, en una decisión que reaviva el debate político sobre las relaciones financieras entre Madrid y La Habana.
En una sentencia conocida el martes, 26 mayo, el alto tribunal ordenó al Ministerio de Economía revelar información detallada sobre las quitas, reestructuraciones y condiciones aplicadas a la deuda de Cuba, tras considerar que no puede mantenerse en secreto la forma en que España ha ejecutado estos acuerdos.
El fallo responde a un recurso impulsado por el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, luego de que el Ejecutivo negara en 2021 el acceso a esos datos alegando posibles perjuicios para las relaciones exteriores.
El Supremo estableció que, aunque el funcionamiento del Club de París, foro internacional que regula este tipo de acuerdos, se rige por la confidencialidad, esa reserva no puede extenderse automáticamente a la aplicación concreta de las medidas adoptadas por España.
El tribunal subraya que deben conocerse aspectos como cuánto dinero ha sido realmente perdonado, qué pagos se han aplazado y bajo qué condiciones, marcando un límite a la opacidad en este tipo de operaciones financieras con gobiernos extranjeros.
Emilio Morales, economista y presidente de The Havana Consulting Group, dijo al programa Cuba al Día, de Martí Noticias, que España ha actuado con secretismo sobre los detalles de la deuda.
"Los gobiernes españoles nunca han publicado mucho detalles sobre cómo se comporta la deuda y cómo ellos la manejan, porque, en realidad, al final de cuentas, Cuba nunca les paga y ellos terminan por rescatar a esas empresas españolas sacando dinero que corresponde a los españoles, de los taxes (impuestos) que estos pagan, para reponerle el dinero a esas empresas, y ese ciclo vicioso continúa y continúa, y el que tiene que pagar de verdad, que es el gobierno cubano, nunca lo hace", señaló el experto.
Los acuerdos entre Madrid y La Habana incluyen un programa de conversión de deuda de hasta 375 millones de euros, mediante el cual parte del pasivo se transforma en inversiones para proyectos en sectores como energía, agua o seguridad alimentaria. Según el Gobierno español, este mecanismo busca impulsar el desarrollo en la isla y fomentar la cooperación internacional, alineándose con compromisos multilaterales adoptados en el Club de París y en foros sobre financiación para el desarrollo.
No obstante, la falta de información detallada sobre cómo se han aplicado estas condonaciones ha generado críticas y demandas de mayor control público. La sentencia del Supremo refuerza precisamente esa exigencia, al recalcar que la transparencia es un principio rector en la gestión de la deuda externa y que el Ejecutivo tiene la obligación de rendir cuentas sobre estos acuerdos.
"Al final, siempre Cuba recibe un salvavidas del gobierno español, y eso creo que se tiene que acabar", dijo Morales. Según el experto, Cuba debería más de 46 mil millones de délares a sus acreedores internacionales, de los cuales el régimen de La Habana "solo reconoce unos 20 mil millones", apuntó.
La decisión judicial abre ahora la puerta a un mayor escrutinio político y apunta a que el Gobierno deberá ofrecer explicaciones más precisas sobre el alcance real del alivio financiero concedido al régimen cubano, en un tema que sigue siendo objeto de debate tanto en España como fuera de sus fronteras.
"Siempre han hecho trampa. Cuando pudieron pagar la deuda no la pagaron y entonces vuelven a caer en este ciclo, y hasta sus propios socios políticos se han cansado de esta situación y ya ni Rusia ni China les dan líneas de crédito importantes", explicó Morales a Cuba al Día.
Añadió que, aunque el Club de París le perdonó a Cuba más de 9.000 millones de dólares en el 2015, y dentro del grupo de países que lo integran, España le perdonó más del 80 por ciento de la parte que tenían con ellos, la deuda ha seguido creciendo.
"Lo que quedó por pagar nunca se pagó, y ha crecido... Ya la deuda va por los casi 2.000 millones de euros, unos 2.500 millones de dólares", dijo Morales. "Y los empresarios españoles, no creo que tengan ninguna esperanza de que el gobierno cubano les pueda pagar, porque ahora mismo en Cuba no está entrando prácticamente turismo... Melia acaba de cerrar el 50 por ciento de los hoteles que tenía bajo su administración, y probablemente en los próximos días cierre el resto", concluyó.
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