Cuba podría tener este mismo jueves un nuevo campeón mundial de boxeo profesional, cuando Osleys Iglesias enfrente al ruso Pavel Silyagin en Montreal, Canadá, por el título vacante supermediano de la FIB.
Iglesias, invicto en 14 peleas, 13 de ellas definidas por la vía del nocaut, no sólo irá por el cinturón de las 168 libras que quedó sin dueño tras el retiro de Terrence Crawford, sino que busca convertirse en el principal referente de la actual generación de púgiles cubanos.
Además, una victoria lo pondría en camino para próximos combates unificadores en una de las divisiones más pobladas de talento en todo el boxeo.
La ruta hacia la gloria no ha sido fácil para el cubano, apodado “El Tornado”, pues figuras de renombre, como los mexicanos Saúl “El Canelo” Alvarez y Jaime Munguía, han rehuido enfrentarlo y escogido otros caminos.
Fue entonces que Silyagin (6-0, con siete nocauts y un empate), levantó la mano para enfrentar lo que será su primera pelea fuera de su país, Rusia.
Y aunque, a juicio de expertos, el ruso no tendría nada que hacer sobre el cuadrilátero ante el cubano, lo cierto es que no dejó pasar la oportunidad de pelear por una corona mundial.
Convertirse en campeón de la Federación Internacional de Boxeo colocaría a Iglesias automáticamente bajo los grandes focos de la división y quienes hasta ahora lo han esquivado, estarían obligados a enfrentarlo si quieren justificar su permanencia en la élite.
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