Autoridades federales incautaron y retuvieron 90 cargamentos de combustible, valorados en unos 2,8 millones de dólares, que tenían como destino ENETEC S.A., una entidad vinculada al gobierno cubano sancionada por Estados Unidos.
La operación involucra unos 615.000 galones de biodiésel, según informó este miércoles Homeland Security Investigations (HSI) en Miami durante una conferencia de prensa junto a funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio.
De ellos, 71 cargamentos con aproximadamente 496.000 galones de biodiésel fueron incautados en Port Everglades, Florida, mientras otros 19 cargamentos, con unos 119.000 galones, permanecen retenidos en el Puerto de Houston, Texas.
Las autoridades dijeron haber detectado a principios de septiembre los envíos de combustible desde Estados Unidos hacia ENETEC S.A. y ordenaron inicialmente su retención mientras verificaban la documentación y el destinatario final.
La investigación determinó posteriormente que ENETEC figuraba en la documentación de exportación como destinatario final de los cargamentos.
“Estamos hablando de más de 600.000 galones de combustible destinados a una entidad sancionada”, dijo durante la conferencia el agente especial a cargo de HSI Miami, José R. Figueroa, quien calificó la operación como un “intento deliberado de socavar las sanciones de Estados Unidos”.
Varias compañías estarían detrás de los envíos
Figueroa confirmó que “varias compañías” estuvieron involucradas en los 90 cargamentos, aunque las autoridades se negaron por el momento a revelar sus nombres o identificar a los exportadores.
HSI tampoco informó si alguna persona o empresa en Estados Unidos enfrentará cargos criminales. “Eso ciertamente sigue siendo parte de la investigación en curso”, respondió. “En este momento no estamos preparados para revelar esa información”.
El funcionario insistió en que las identidades de las personas y compañías relacionadas con las operaciones continúan bajo investigación y que se tomarán las acciones correspondientes.
Las autoridades tampoco precisaron durante la conferencia de prensa durante cuánto tiempo ENETEC habría recibido combustible estadounidense antes de que fueran detectados estos cargamentos.
¿Cómo detectaron la operación?
Según los funcionarios, HSI, CBP y BIS cruzaron información comercial, datos de exportaciones y transacciones financieras con los registros de entidades sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Ese análisis permitió detectar que los cargamentos tenían como destinatario a una entidad cubana sancionada. Una vez que llegaron a los puertos estadounidenses, las autoridades revisaron además la documentación comercial y confirmaron que ENETEC aparecía como destinatario final.
Figueroa aseguró que las agencias tienen capacidad para identificar a quienes participaron en este tipo de operaciones “en el pasado, hoy y en el futuro”.
Durante la conferencia, un reportero de Telemundo 51 preguntó a las autoridades si el caso estaba relacionado con recientes interdicciones de embarcaciones en el Caribe. Figueroa evitó ofrecer detalles sobre investigaciones en curso.
“Le puedo decir que la empresa sancionada sí está de alguna forma relacionada a ambos eventos”, afirmó. Las autoridades no ofrecieron más detalles sobre la naturaleza de esa conexión.
“No queremos interferir con el comercio legítimo”
Ante una pregunta de Martí Noticias, los funcionarios hicieron además una distinción entre los cargamentos ahora incautados y las exportaciones legales de Estados Unidos hacia Cuba.
Figueroa aseguró que la operación no pretende obstaculizar el comercio legítimo ni la ayuda humanitaria destinada a los cubanos.
“Nosotros, como profesionales de la ley y el orden, no queremos interferir con el comercio legítimo y especialmente con la ayuda humanitaria”, explicó.
El funcionario sostuvo que el problema en este caso era que los cargamentos estaban documentados para ser enviados al gobierno cubano mediante una entidad sancionada por Washington.
Las empresas estadounidenses que exportan a la isla, agregó, tienen la responsabilidad de realizar la debida diligencia y comprobar que las entidades con las que hacen negocios no estén sujetas a sanciones.
Un caso que permanece abierto
Las autoridades intentan determinar quiénes estuvieron detrás de las operaciones, qué empresas participaron y si existen otras transacciones similares, tanto anteriores como actualmente en preparación.
HSI también pidió a cualquier persona que tenga información sobre posibles exportaciones ilegales hacia Cuba que la comunique a las autoridades.
“Esta es una investigación que está en progreso”, dijo Figueroa.
Datos oficiales de la Administración de Información Energética de Estados Unidos analizados recientemente por Martí Noticias mostraron un fuerte incremento de los envíos de productos petroleros a Cuba durante el verano.
Sin embargo, las autoridades federales recalcaron que la exportación de combustible a Cuba no constituye por sí misma la conducta investigada en este caso. El elemento central, según HSI, es que estos cargamentos estaban destinados a una entidad sancionada y controlada por el gobierno cubano.
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