La delegación cubana abandonó el salón plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas en pleno discurso del presidente Donald Trump ante la 81.ª sesión celebrada en Nueva York este martes.
El gesto ocurrió en el momento en el que el presidente Trump mencionaba al régimen de Cuba en su discurso, asegurando que es "un Estado absolutamente fallido" y una amenaza para la seguridad nacional.
Pocos minutos después de abandonar el edificio, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrila acusó al presidente estadounidense de "falsedades" y "calumnias".
"Cuba no es una amenaza para EEUU ni para ningún país", aseguró.
El desplante ocurre pocos días después de que la administración Trump anunciara nuevas sanciones económicas contra el régimen cubano, así como medidas dirigidas específicamente contra individuos de la élite gobernante vinculada a la familia Castro.
Desde la oposición cubana han alertado que el régimen de La Habana pretende usar este escenario de la Asamblea General para denunciar públicamente esas sanciones y responsabilizar a Washington por la crisis que atraviesa Cuba, una narrativa que el régimen repite cada año ante el organismo internacional. La oposición cubana advirtió que el discurso del régimen comunista ante el organismo internacional funcionaría como cortina de humo para evadir su propia responsabilidad en la represión política, el encarcelamiento de opositores, la concentración absoluta del poder y la prohibición constitucional de cualquier otro partido.
El gesto se suma a una larga historia de tensiones entre La Habana y Washington en foros multilaterales.
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