Cuba aparece entre los principales países de América Latina desde donde Rusia ha reclutado combatientes para la guerra en Ucrania.
El estudio, elaborado por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), junto a Truth Hounds y la Oficina Internacional de Kazajstán para los Derechos Humanos y el Estado de Derecho (KIBHR), concluye que Moscú ha reclutado al menos a 27.000 extranjeros de más de 130 países desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
En el caso de Cuba, la investigación apunta a una participación significativa. Según el informe, al menos 20.000 ciudadanos cubanos habrían sido incorporados a las filas rusas, muchos de ellos atraídos por ofertas de empleo difundidas en redes sociales. Estas propuestas prometían trabajos en sectores como la construcción o la seguridad, pero derivaban en el envío a instalaciones militares.
Testimonios recogidos por las organizaciones señalan que algunos reclutas fueron obligados a firmar contratos sin pleno conocimiento. “Primero que todo, salir de Cuba; esto es lo que todo cubano quiere”, relató un prisionero de guerra citado en el estudio.
El informe describe ese sistema como una operación que combina incentivos económicos, engaño y coerción, dirigida a poblaciones vulnerables. “Rusia ha construido un sistema de reclutamiento global que se dirige deliberadamente a las poblaciones más vulnerables”, afirmó Alexis Deswaef, presidente de la FIDH.
Las condiciones en el frente, según el documento, son especialmente adversas. Hasta un 20 % de los combatientes extranjeros no sobrevive a los primeros meses de despliegue, con una expectativa de vida que ronda los cinco meses.
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