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Cuba flexibiliza la importación: ¿apertura económica o recaudación en dólares? (VIDEO)

Cubanos hacen fila para chequear en Aduana en el aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
Cubanos hacen fila para chequear en Aduana en el aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.

Sumario

  • Desde el 12 de octubre Cuba aplicará nuevas reglas para importaciones de personas naturales, que permiten formalizar mercancías con carácter comercial, pero obligan a pagar aranceles y servicios aduaneros en dólares estadounidenses.
  • La Resolución 197/2026 fija aranceles progresivos de 15% a 30% según el valor de la mercancía, mientras que los envíos pagarán 30%; los pagos podrán hacerse con tarjetas habilitadas o en efectivo en aeropuertos autorizados.
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A partir del próximo 12 de octubre entrarán en vigor en Cuba nuevas reglas para las importaciones realizadas por personas naturales, un cambio que permitirá formalizar la entrada de determinadas mercancías con carácter comercial, pero que establece el pago de aranceles y servicios aduaneros en dólares estadounidenses.

Las disposiciones fueron publicadas el 5 de octubre en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 83 e incluyen el Decreto-Ley 132/2026, la Resolución 197/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios y la Resolución 340/2026 de la Aduana General de la República.

El Decreto-Ley 132 establece expresamente que el propósito de la modificación es autorizar a personas naturales, tanto pasajeros como destinatarios de envíos, a formalizar determinadas mercancías con carácter comercial a través de esta vía, aunque aclara que esto no constituye una actividad de comercio exterior.

La principal novedad está en qué ocurrirá cuando una persona llegue al país con mercancías que excedan los límites establecidos para una importación no comercial o cuando la Aduana determine que, por su cantidad, tienen carácter comercial.

Hasta ahora, este tipo de casos podían terminar con el decomiso de las mercancías. Con las nuevas reglas, la Aduana podrá despachar primero la cantidad permitida como importación no comercial y el resto podrá acogerse a un procedimiento independiente para formalizar su entrada con carácter comercial. Pero para hacerlo habrá que pagar.

La propia Resolución 340 establece que las mercancías que excedan los límites o sean identificadas por su carácter comercial podrán ser admitidas mediante el pago de los derechos y servicios aduaneros en dólares estadounidenses.

La Aduana mantiene además la facultad de determinar cuándo una importación adquiere carácter comercial. Para ello tendrá en cuenta las cantidades, los valores de referencia y las reglas específicas establecidas para cada categoría de productos.

La normativa mantiene como importación no comercial aquella que una persona realiza de manera ocasional para uso personal, familiar o del hogar, ya sea mediante equipaje, envíos u otras cargas autorizadas.

También establece nuevos valores de referencia y límites para diferentes mercancías. Para determinados productos clasificados como misceláneas, por ejemplo, se fija una equivalencia de un kilogramo por diez dólares para calcular su valor en Aduana.

Si la persona decide formalizar como comercial la mercancía excedente, deberá asumir además un arancel progresivo.

La Resolución 197/2026 establece una tarifa del 15% para mercancías de hasta 2.000 dólares. Sobre el exceso de esa cifra y hasta 4.000 dólares se aplica un 20%; entre 4.000 y 6.000 dólares, un 25%; y por encima de los 6.000 dólares, un 30%. Para las mercancías que llegan mediante envíos se establece una tarifa del 30%.

A esos impuestos se suman los servicios aduaneros, también fijados en dólares. Los pagos podrán realizarse mediante tarjetas nacionales o internacionales habilitadas para operar en esa moneda, mientras que el efectivo se aceptará en los aeropuertos.

Las autoridades cubanas presentan la modificación como una flexibilización dentro de las 176 transformaciones económicas y sociales anunciadas por el régimen.

El objetivo declarado por las autoridades cubanas es ampliar las posibilidades de abastecimiento y permitir que productos introducidos por personas naturales puedan llegar también a negocios y mipymes.

Mayor entrada de mercancías, una vía para captar divisas

Sin embargo, para el economista cubano Elías Amor, las nuevas disposiciones tienen otra lectura: además de permitir una mayor entrada de mercancías, crean una vía para captar divisas y mantienen en manos del Estado el control sobre esas operaciones.

“Como lo que le interesa al régimen es el dinero y el control por el dinero, lo que se impone es un sistema de pago en dólares de los derechos. Esto es increíble, que en un país se tenga que pagar impuestos, porque el Derecho de Aduanas es un impuesto, en una moneda extranjera”, señaló Amor.

La propia normativa confirma que, aunque se abre una nueva posibilidad para introducir mercancías comerciales, la Aduana conserva la facultad de decidir cuándo una importación adquiere ese carácter y qué productos exceden los límites permitidos.

El economista recuerda además que Cuba ya atravesó una etapa de apertura que produjo un fenómeno parecido.

Durante las reformas impulsadas por Raúl Castro, especialmente después de la ampliación del trabajo por cuenta propia y de la reforma migratoria que entró en vigor en el 2013, numerosos cubanos comenzaron a viajar al exterior para adquirir mercancías y regresar con ellas a la isla.

Países como Ecuador, Panamá y Haití se convirtieron entonces en destinos de compras para viajeros cubanos que adquirían ropa, calzado, electrodomésticos y otros artículos destinados posteriormente al consumo, al abastecimiento de pequeños negocios o a la reventa.

Amor considera que la nueva regulación recupera parte de aquella fórmula, pero ahora amplía formalmente la posibilidad de que esas mercancías abastezcan a negocios y mipymes.

“Esa fórmula el régimen la ha querido ahora ampliar haciendo referencia a que esos productos pueden ahora ya dirigirse a los distribuidores de mercancía, las tiendas, a los negocios, como también a las mipymes que se dedican a la transformación, con lo cual se autoriza la mayor entrada de productos al país”, explicó el experto.

Para el economista, detrás de esa fórmula existe además una cuestión estructural. Cuba continúa sin desarrollar plenamente la figura del intermediario comercial que conecta importadores, mayoristas y establecimientos en otras economías.

“En vez de crear la figura del intermediario de distribución que existe en todas las economías de mercado, sean los cubanos que viajan al exterior los que vengan cargados con sus maletas para traer esos productos”, afirmó Elías.

Las nuevas disposiciones no significan, sin embargo, que cualquier mercancía pueda entrar libremente al país.

La Aduana mantiene restricciones sobre productos prohibidos, declaraciones fraudulentas y mercancías sujetas a regulaciones específicas. También conserva límites para distintas categorías y establece cantidades máximas para determinados artículos.

Cuando una mercancía exceda lo permitido, el viajero podrá aceptar el procedimiento comercial y pagar en dólares o solicitar su reembarque. Si no realiza el pago ni opta por el reembarque dentro del procedimiento establecido, podrán aplicarse las medidas administrativas correspondientes.

El cambio introduce así una diferencia importante respecto al modelo anterior. Una mercancía considerada comercial o excedente no necesariamente terminará decomisada. Ahora existe una alternativa para legalizar su entrada, pero esa posibilidad tiene un precio establecido en divisas.

La flexibilización ocurre además en momentos en que el propio régimen reconoce dificultades de abastecimiento y busca ampliar la participación de los actores no estatales dentro de las 176 transformaciones económicas.

La interrogante está en cuánto podrá contribuir esta medida al abastecimiento y qué impacto tendrán los aranceles sobre el precio final de los productos.

Porque mientras las autoridades presentan la regulación como una nueva facilidad para incrementar la entrada de mercancías, economistas como Amor advierten que el Estado mantiene el poder de determinar qué tiene carácter comercial, cuánto puede entrar y cuánto deberá pagarse por hacerlo.

Más posibilidades para importar, sí, pero bajo un procedimiento que continúa controlado por la Aduana y que, a partir del 12 de octubre, también permitirá al Estado cobrar en dólares por mercancías que antes podían terminar decomisadas.

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    Jany González

    Jany González es una reconocida periodista de la televisión hispana en Miami, con una sólida trayectoria construida a través de la pantalla de Telemundo y Univisión. Graduada en Ciencias de la Comunicación y con una maestría obtenida en Nova Southeastern University, ha consolidado una carrera marcada por el rigor informativo y la conexión con la audiencia. A lo largo de su carrera ha sido galardonada con tres premios Emmy, además del prestigioso Sunshine State Award y el Premio Carteles 2023, reconocimientos que avalan su excelencia y compromiso con el periodismo. Más allá de su labor en los medios, Jany González fue distinguida en el 2022 como Embajadora de la Paz, reflejo de su vocación por las causas sociales y su interés por generar un impacto positivo en la comunidad. En marzo de 2026, se incorporó al equipo de Martí Noticias, donde continúa desarrollando un periodismo firme, humano y enfocado en la verdad.

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