Un análisis publicado por la agencia Reuters muestra cómo Cuba continúa dependiendo casi por completo del petróleo importado para sostener su sistema energético, en medio de una crisis de suministro que ha agravado los apagones y las dificultades cotidianas de la población.
La reciente autorización de Estados Unidos para que un buque con bandera rusa entregara unos 700.000 barriles de crudo a la isla representa solo un alivio temporal. Ese volumen, explica el texto, cubriría “entre 7 y 10 días de suministro”.
La economía cubana, que produce menos de un tercio del petróleo que consume, depende de importaciones constantes para generar electricidad y sostener servicios básicos. A diferencia de otros países del Caribe, como Jamaica o República Dominicana, Cuba no ha logrado diversificar sus fuentes energéticas, lo que la hace especialmente vulnerable a interrupciones en el suministro.
El análisis expone además cómo las centrales termoeléctricas, que operan principalmente con fuelóleo y diésel, consumen más combustible que el resto de los sectores combinados.
En los últimos meses, la escasez de combustible ha provocado cortes eléctricos que, en algunos casos, han dejado a la población sin servicio durante más de 16 horas al día, incluso en La Habana.
La crisis energética también ha tenido efectos colaterales en otros servicios esenciales. La falta de electricidad ha interrumpido el bombeo de agua, obligando a miles de personas a depender de camiones cisterna para abastecerse.
Expertos citados en el reportaje advierten que, sin cambios estructurales o una diversificación energética significativa, Cuba seguirá enfrentando interrupciones recurrentes. La combinación de baja producción interna, dificultades para importar y una infraestructura envejecida mantiene al país en una posición crítica.
En una entrevista a Martí Noticias la pasada semana el ingeniero Jorge Piñón, director del Programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas, advirtió que la crisis eléctrica en Cuba tiene su origen principal en el deterioro de sus termoeléctricas.
Piñón explicó que el petróleo de Rusia ofrecería apenas un alivio temporal. “Los cinco apagones nacionales que tuvimos el año pasado y los dos apagones nacionales que hemos tenido ya este año, no ha sido por falta de combustible. Ha sido todo por causas técnicas de una de las ocho termoeléctricas nacionales”, aseguró.
Este miércoles más del 60% del país estará a oscuras en el horario pico, el de mayor demanda, según el oficialismo.
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