Los pobladores del municipio de Banes, en la provincia de Holguín, se encuentran consternados y en la incertidumbre tras el derrumbe total de la estructura frontal del Hospital Docente Clínico Quirúrgico Carlos Enrique Font Pupo.
El incidente, ocurrido durante el fin de semana, reiteró las alertas sobre el crítico estado de las instalaciones sanitarias del país y el temor a que el resto del inmueble sufra un percance similar.
La gravedad del asunto quedó ilustrada a través de las vivencias de los propios residentes. William Tamayo, un vecino de la localidad, relató con indignación cómo advirtió el peligro días antes del siniestro.
Según Tamayo, un día antes de que ocurriera el colapso total, acudió al centro médico y grabó un video para evidenciar el riesgo inminente.
"Ese hospital está al caerse completo, y entonces no le ponen un cartel donde diga 'Peligro'. A ellos [las autoridades] no les importa si los pacientes, médicos, visitantes entran y se derrumba", denunció Tamayo, quien además cuestionó que la seguridad fuera ignorada al punto de que el personal continuaba laborando y asistiendo a enfermos pese a la precaria estabilidad de la edificación.
Afortunadamente, las autoridades y los reportes preliminares confirmaron que no se registraron víctimas fatales ni heridos, una circunstancia fortuita debido a la ubicación del colapso.
La sección que se desplomó correspondía a un área exterior de espera destinada habitualmente a familiares y acompañantes de los pacientes. Testimonios adicionales en redes sociales confirmaron que el acceso a esta zona llevaba aproximadamente tres meses cerrado y acordonado debido al inminente peligro de derrumbe, obligando a ingresar por el vestíbulo principal.
No obstante, no se realizaron labores de reparación, apuntalamiento ni mantenimiento preventivo.
El hecho no fue reportado de manera inmediata por los canales institucionales ni por el diario local Ahora, por lo que la noticia comenzó a circular masivamente a través de las redes sociales gracias a los testimonios de los vecinos y al reporte de periodistas locales.
Las críticas también apuntan a los antecedentes de la obra. El comunicador Flabio Gutiérrez señaló públicamente que las deficiencias han estado presentes desde su inauguración en 2001, destacando que la infraestructura sufrió problemas de filtración de agua desde sus inicios.
Por su parte, Tamayo alertó sobre el colapso de la red sanitaria local, señalando que con este incidente Banes se queda prácticamente sin capacidad de atención médica adecuada:
"Aquí los otros centros de salud están cerrados prácticamente. El policlínico [César] Fornet Fruto, ahí hubo un desempleo grandísimo, ahí no hay aseguramiento y poco personal médico. El otro hospital es el Luis Mario Cruz, que es el pediátrico. Ya nos quedamos sin hospital y sin recursos de asistencia médica", lamentó
Este suceso en Banes no es un hecho aislado dentro del panorama nacional. El deterioro acumulado de la red hospitalaria cubana ha quedado expuesto en repetidas ocasiones por acontecimientos recientes.
Entre los antecedentes más sonados figura el registrado en mayo pasado en el Hospital Manuel Fajardo de La Habana, donde un incendio obligó a la rápida evacuación del personal médico y de los pacientes, un siniestro contenido solo gracias a que ocurrió en un área de baja actividad.
Mientras las comunidades continúan exigiendo respuestas y soluciones estructurales definitivas, el colapso en Holguín reabre el debate sobre la seguridad pública y las condiciones críticas en las que operan los centros de salud del país.
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