Sumario
- La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión una reforma a la Ley Orgánica del Sistema y del Servicio Eléctrico que abre la puerta al capital privado y a empresas mixtas. La medida llega tras años de apagones, falta de mantenimiento y baja capacidad de generación en varios estados del país.
El régimen de Venezuela dio un primer paso para modificar uno de los sectores más golpeados por la crisis de servicios públicos: el sistema eléctrico nacional.
La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión el proyecto de reforma parcial de la Ley Orgánica del Sistema y del Servicio Eléctrico, una propuesta que permitiría la participación de capital privado y empresas mixtas en áreas del sector.
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Régimen de Venezuela busca privatizar la electricidad para evitar apagones
La iniciativa todavía debe pasar por un proceso de consulta y una segunda discusión parlamentaria antes de su aprobación definitiva. Pero el mensaje político ya está planteado: después de casi dos décadas de control estatal centralizado, el régimen admite que necesita inversión para intentar recuperar un sistema deteriorado.
Desde 2007, la operación eléctrica quedó concentrada en la estatal Corpoelec. Expertos consultados por Martí Noticias advierten que la crisis no solo responde a falta de generación, sino también a años de baja inversión, fallas de mantenimiento y un esquema tarifario que no permite financiar la recuperación del sistema.
“La gente se acostumbró a no pagar el servicio eléctrico o se paga algo muy mísero y, al ellos no tener un sistema de cobro formal, está pasando lo que pasa ahorita: que no tienen cómo recuperar el sistema porque la inversión es multimillonaria”, explicó Marcelo Monnot, expresidente del Centro de Ingenieros del estado Zulia.
Monnot sostiene que uno de los mayores desafíos será definir cuánto pagarán los usuarios por el servicio en un país donde los salarios siguen siendo muy bajos.
“Pero tú no puedes llevar esa tarifa de kilowatts/hora a un país como Venezuela, cuando la gente cobra entre 20 o 30 dólares mensuales. No vas a invertir 100 o 200 dólares en un servicio eléctrico”, advirtió.
Mientras avanza la discusión legislativa, medios independientes y reportes regionales siguen registrando apagones, fluctuaciones y cortes prolongados en estados como Zulia, Portuguesa, La Guaira, Guárico, Aragua, Carabobo, Lara, Monagas y Anzoátegui.
Según Monnot, la capacidad operativa del sistema está por debajo de la demanda nacional.
“De los 35.000 megavatios que están instalados en el país solo están funcionando 12.000 y la demanda es 14.000; es decir, no tengo suficiente electricidad para atender a la población y es por eso que existen los apagones”, afirmó.
El interés por atraer inversión extranjera también enfrenta dudas sobre la capacidad real de ejecución. Reuters reportó en mayo que proveedores internacionales han mostrado cautela ante la situación del sistema eléctrico venezolano, por años de falta de mantenimiento, deudas pendientes e incertidumbre sobre los mecanismos de pago.
En ese informe, un ejecutivo extranjero citado por la agencia resumió el problema: “Volví de Venezuela muy escéptico… Las plantas eléctricas no han recibido mantenimiento adecuado en 10 años, así que las necesidades son casi infinitas. Pero aún no tienen ni idea de cómo nos van a pagar”.
La gran incógnita es si la apertura al capital privado logrará traducirse en más generación y menos apagones, o si el costo del rescate eléctrico terminará recayendo sobre usuarios con ingresos limitados.