¿Tiene sentido mantener el Juego de las Estrellas de las Grandes Ligas?

El japonés Shohei Ohtani, la cara indiscutible del béisbol, se baja del Juego de las Estrellas.

Sumario

  • El japonés Shohei Ohtani, de los Dodgers de Los Angeles, anunció que no estará el próximo martes en el Juego de las Estrellas en Filadelfia.
  • Ohtani, la cara indiscutible del béisbol y el jugador más mercadeable de la actualidad, fue, además, el más votado por los fanáticos entre todos los peloteros de ambas ligas.
  • Tampoco estarán, a pesar de haber sido escogidos por el voto popular el dominicano de los Azulejos de Toronto, Vladimir Guerrero Junior, y los jardineros Aaron Judge y Byron Buxton, de los Yankees de Nueva York y los Mellizos de Minnesota, respectivamente.

Desde hace varios años, las Grandes Ligas tienen cada vez más dificultades para encontrar asistentes al Derby de Jonrones, la competencia previa al Juego de las Estrellas, y al propio partido en el que se supone que participen los mejores peloteros del momento.

Muchos estelares alegan supuestas molestias para declinar su asistencia y pasar los cinco días de la pausa que rodea al Juego de las Estrellas en sus casas con la familia.

Ello obliga a MLB a cubrir las vacantes con jugadores de relleno, algunos siquiera con méritos suficientes para ser considerados “estrellas” y muchos se preguntan si merece la pena mantener este evento, netamente comercial, que desde hace tiempo dejó de significar lo que fue en sus orígenes.

La gota que colmó la copa y ha llevado a muchos a preguntarse si todavía tiene sentido celebrar estos encuentros llegó este viernes, cuando el japonés Shohei Ohtani, de los Dodgers de Los Angeles, anunció que no estará el próximo martes en Filadelfia.

Ohtani, la cara indiscutible del béisbol y el jugador más mercadeable de la actualidad, fue, además, el más votado por los fanáticos entre todos los peloteros de ambas ligas.

¿La justificación? Una presunta inflamación en la rodilla izquierda, a pesar de la cual, ha seguido en la alineación de los Dodgers todos los días.

También fueron escogidos por el cuestionable método del voto popular para ser titulares en el equipo de la Liga Americana el primera base dominicano de los Azulejos de Toronto, Vladimir Guerrero Junior, y los jardineros Aaron Judge y Byron Buxton, de los Yankees de Nueva York y los Mellizos de Minnesota, respectivamente.

Judge y Buxton no estarán presentes por encontrarse en la lista de lesionados, mientras que Guerrero rechazó de plano su asistencia, al declarar sin ninguna vergüenza que prefería pasar esos días en su casa.

Fue sustituido como primera base titular por Nick Kurtz, de los Atléticos, pero este también está lesionado, así que su lugar sería ocupado por el venezolano Wilsson Contreras, de los Medias Rojas de Boston, quien no había sido invitado originalmente y fue incluido luego como reemplazo.

Jacob Misiorowski, de los Cerveceros de Milwaukee, y Cam Schlittler, de los Yankees, principales candidatos a ganar el premio Cy Young como mejores pitchers del año en la Nacional y la Americana, respectivamente, también se bajaron del tren.

Un poco de historia

El primer Juego de las Estrellas se celebró el 6 d ejulio de 1933 en el Comiskey Park de Chicago, como un evento colateral de la Feria Mundial que tuvo lugar en la Ciudad de los vientos.

La idea fue de Arch Ward , entonces editor deportivo del diario Chicago Tribune. Y aunque el plan original era hacer el partido una sola vez, gozó de tanta aceptación que las Mayores lo establecieron como un evento anual.

Incluso, entre 1959 y 1962 se celebraron dos Juegos de las Estrellas cada temporada, con el fin de aumentar los fondos destinados a las pensiones de los peloteros.

Entonces, ser llamado al evento de media temporada era un honor que todos se tomaban con total responsabilidad, ya fuera porque los aficionados los escogieron, o si eran convocados en el grupo de la reserva.

El voto de los fanáticos

La manera actual de escoger a los abridores por el voto de los aficionados es la original que se usó en las dos primeras ediciones de estos partidos, en 1933 y 1934.

Los fanáticos seleccionaron a los 18 titulares, incluidos los lanzadores abridores, pero desde 1935 hasta 1946, el manager de cada equipo seleccionó a todos sus integrantes.

En 1947, se le devolvió a los aficionados la posibilidad de elegir a los titulares, pero en 1957, los fanáticos de Cincinnati manipularon las votaciones y eligieron a un jugador de los Rojos en casi todas las posiciones, por lo que el comisionado Ford Frick eliminó ese método por 12 años, en los que los propios jugadores, entrenadores y managers tuvieron la autoridad exclusiva para escoger.

El voto popular se restableció en 1970, aunque nunca estuvo exento de polémica, junto a la obligatoriedad de que cada franquicia tenga al menos un representante en el Juego de las Estrellas.

Estrellas sin brillo

Se entiende que la temporada de Grandes Ligas es larga y agotadora, con miles de millas recorridas durante el calendario, por lo que la pausa de cuatro días por el Juego de las Estrellas representa un descanso que se agradece.

Pero los jugadores se deben, por encima de todo, a los fanáticos, que son, al final de cuentas, quienes, en el principio de la “cadena alimenticia”, pagan los millonarios salarios de los peloteros.

Debería existir una cláusula en los contratos que obligue a quienes sean seleccionados, principalmente aquellos por el voto popular, a participar en el Juego de las Estrellas, por respeto a la afición.