Temor de vecinos paralizan a la comunidad de Colón tras un mortal tiroteo

Lugar donde ocurrió el crimen en el municipio Colón

Sumario

  • Tras el crimen, los vecinos del barrio evitan salir a las calles por pánico al incremento inusual de la violencia y al uso de armas de fuego en la zona.

Cinco días después del asesinato a tiros de un hombre en la ciudad de Colón, Matanzas, la conmoción y el temor continúan marcando el pulso cotidiano de sus vecinos. El suceso, que deja a dos familias devastadas, ha encendido el debate popular sobre el preocupante incremento en el uso de armas de fuego durante la comisión de delitos violentos en la isla.

“El pueblo está con pánico porque esta zona se ha vuelto algo peligrosa. Las personas han cogido miedo de salir a las calles. Antes no se veían estos tipos de crímenes porque usó un arma de fuego”, explicó a Martí Noticias, el activista Lázaro Díaz Sánchez, que vive a doscientos pasos del sitio donde ocurrió la tragedia, las inmediaciones del bar Mai Mai, cerrado por reparaciones.

El área es descrita por los residentes como antes pacífica pero que hoy infunde zozobra.

La víctima, Maikel Rizzo conocido localmente por el apodo de "Nariz partida", falleció en el acto tras recibir dos disparos de Alain Guadarrama Torres. Tras el ataque, el autor se entregó voluntariamente a las autoridades y permanece bajo custodia en la unidad local de investigación penal.

Según el testimonio de Díaz Sánchez, el detonante del crimen se remonta a desacuerdos pasados vinculados a la cría de palomas. Sin embargo, la tensión había escalado recientemente:

“La víctima en varias ocasiones había ido a casa del victimario a amenazar a la familia, advirtiendo que donde lo encontrara lo iba a matar. Minutos antes del suceso, volvió a ir a la vivienda a provocar a los familiares, amenazando directamente a la madre y a la pequeña niña del agresor”, relató.

Al momento del suceso, la víctima portaba una mochila en cuyo interior las autoridades hallaron bolines y diversos objetos punzantes.

El hecho ha provocado una notable división en la opinión pública de la localidad, donde muchos vecinos expresan empatía hacia el autor de los disparos, considerado un joven estimado y sin conducta antisocial.

“El muchacho es querido en la zona. No es un muchacho que sea un elemento ni un antisocial, al contrario de la víctima que sí era una persona agresiva. Ya había tenido problemas antes. A otra persona, hace alrededor de unos años, le había amputado una mano de un machetazo”, destacó el activista.

Los comentarios en redes sociales reflejan un abrumador respaldo de la comunidad de Colón hacia el acusado, a quien la gran mayoría describe como un hombre trabajador, correcto, buen padre y excelente amigo.

Múltiples usuarios justifican su accionar argumentando que reaccionó ante reiteradas amenazas contra su familia, e insisten en aclarar que no fue arrestado, sino que se entregó voluntariamente a las autoridades.

Aunque son minoritarios, no faltan las voces que condenan el uso de la fuerza, recordando que nada justifica arrebatarle la vida a un ser humano e instando a que se haga justicia por ambas familias afectadas.

No obstante, los comentarios en Facebook revelan una notable preocupación colectiva por el incremento de la violencia urbana y la creciente presencia de armas de fuego en la isla, cuestionando cómo un civil tuvo acceso a un revólver.

En este caso de Colón, trascendió que el arma empleada contaba con la documentación legal correspondiente, ya que el padre de Guadarrama Torres está registrado como pequeño agricultor, precisó Díaz Sánchez.

El régimen cubano ha mantenido un estricto monopolio sobre la posesión de armamento, restringiendo su uso a instituciones militares, policiales y estructuras de protección estatal. Entre las escasas excepciones reguladas figuran las licencias otorgadas a la caza o aquellas resoluciones emitidas por el Ministerio de las Fuerzas Armadas para la protección de zonas agrícolas de valor estratégico.

El suceso no ha sido informado por las autoridades cubanas pero sí por la página de corte oficialista Con todos la Victoria.

El homicidio cobra especial relevancia en el contexto cubano actual, donde la población percibe un deterioro general de la seguridad ciudadana y una presencia cada vez más recurrente de armas de fuego en la criminalidad común.

Mientras el Ministerio del Interior (MININT) concluye las diligencias de investigación criminal para esclarecer formalmente la responsabilidad de los implicados, los habitantes de Colón evitan transitar las calles por temor a que episodios de esta índole se vuelvan frecuentes en la vida cotidiana del país.