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- Irán entra en su quinto día consecutivo de un apagón nacional de internet que, según organizaciones de derechos humanos, busca ocultar la represión violenta contra los manifestantes.
El servicio de internet satelital Starlink, del empresario Elon Musk, se ha convertido en una de las principales herramientas utilizadas por manifestantes iraníes para comunicarse con el exterior y difundir imágenes e información sobre las protestas que sacuden al país, en medio de un apagón casi total de internet impuesto por el gobierno.
No obstante, compañías de monitoreo de tráfico indican que las autoridades han logrado bloquear parcial y localmente el servicio satelital, reduciendo de forma significativa su efectividad en zonas clave.
"Irán ha estado fuera de línea durante 120 horas. Aunque ya se están realizando algunas llamadas telefónicas, no hay una forma segura de comunicarse y el público en general permanece aislado del mundo exterior. Las imágenes que han llegado muestran un uso extensivo de la fuerza contra civiles", alertó este martes la compañía de monitoreo NetBlocks, que recomienda, además de Starlink, los radio de onda corta/HAM, torres de telefonía celular en las fronteras y satélite directo a celda.
Durante las protestas de 2022, Starlink fue un recurso crucial para activistas iraníes, lo que impulsó el contrabando de decenas de miles de terminales al país. Especialistas y organizaciones de monitoreo reportan el uso de interferencias de “grado militar” para neutralizar la constelación satelital.
En los últimos días, según Iran Wire, el tráfico de subida y bajada de Starlink se redujo en torno al 30%, antes de superar el 80% de interrupción en cuestión de horas.
NetBlocks confirmó después que el bloqueo de Starlink es localizado y desigual. “Es irregular, pero sigue ahí”, afirmó Alp Toker, director del grupo, al señalar que algunas zonas mantienen conectividad limitada mientras otras enfrentan apagones casi totales.
Desde el pasado 8 de enero y tras casi dos semanas de protestas masivas, el tráfico de internet se desplomó entre un 98% o 99%, de acuerdo a NetBlocks.
Analistas apuntan a la interferencia de señales GPS como uno de los métodos clave para bloquear Starlink. Mientras el acceso a internet permanece restringido para la mayoría de la población, algunos altos funcionarios, medios estatales y empresas estratégicas mantuvieron la propaganda oficial.
El costo económico del cierre es elevado. Expertos estiman pérdidas millonnarias por cancelaciones de pagos electrónicos y servicios esenciales como hospitales y escuelas, entre otros.
Irán entró hoy en su quinto día consecutivo de un apagón nacional de internet que, según organizaciones de derechos humanos, busca ocultar la represión violenta contra los manifestantes. Pero Starlink, que transmite su servicio directamente desde miles de satélites en órbita baja, sigue funcionando en algunos lugares de Irán, a pesar de estar prohibido por el régimen.