El presidentede Bolivia, Rodrigo Paz, declaró el estado de excepción, para permitir a l ejército despejar bloqueos y restablecer el orden tras las protestas que paralizaron la economía durante los últimos 50 días.
"He dispuesto la aplicación del Estado de Excepción para liberar las carreteras del país. Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares. Este Estado de Excepción no pretende quitar la normalidad, sino devolverla", dijo el mandatario.
"Las puertas del Gobierno seguirán abiertas para quienes quieran dialogar de buena fe. Mientras tanto, Bolivia necesita recuperar sus caminos, garantizar el abastecimiento y volver a la normalidad", afirmó en un comunicado.
El presidente debe notificar al Congreso sobre el estado de excepción dentro de las 24 horas siguientes a la emisión del decreto, el cual dispone de hasta 72 horas para aprobar o rechazar la medida.
Grupos de manifestantes, muchos aliados del expresidente izquierdista Evo Morales, han bloqueado carreteras claves, dejando camiones varados e interrumpiendo el suministro de alimentos, combustibles y medicinas a muchas regiones, incluida La Paz.
El gobierno acusa directamente a Morales de estar detrás de un “intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo” y anuncia que tendrá que enfrentar a la justicia por promover las movilizaciones. Ministros lo han llamado “la manzana podrida”.