El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en la que reafirmó el “compromiso inquebrantable” de Washington con la democracia boliviana, mientras el país atraviesa una grave crisis social y económica marcada por protestas y bloqueos de carreteras.
Según el comunicado oficial del Departamento de Estado, Rubio y Paz coincidieron en la importancia de la estabilidad y la seguridad regional. El secretario estadounidense destacó que Estados Unidos está intensificando la asistencia de emergencia y el apoyo logístico para ayudar a la población afectada por los “bloqueos ilegales” que han provocado escasez aguda de alimentos, medicinas y combustible en varias regiones del país.
“La administración Trump continuará respaldando a Bolivia mientras trabaja por la estabilidad, la seguridad y un mejor futuro para todos los bolivianos”, afirmó el vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
El gobierno de Paz, que asumió en noviembre de 2025 tras poner fin a casi dos décadas de gobiernos del MAS, enfrenta desde principios de mayo de 2026 una ola de protestas y cortes de rutas impulsadas por sindicatos, campesinos, mineros y sectores afines al expresidente Evo Morales.
Las movilizaciones, que inicialmente reclamaban soluciones a la crisis económica, han derivado en demandas de renuncia presidencial y han provocado graves problemas de abastecimiento en ciudades como La Paz y El Alto.
El presidente Paz, quien prometió “capitalismo para todos” y medidas de estabilización, ha enfrentado dimisiones ministeriales, ha reducido su propio salario y ha advertido que aplicará “toda la fuerza de la Constitución” para restablecer el orden, incluyendo posibles medidas para que las Fuerzas Armadas levanten los bloqueos.
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