¿Reformas dentro del socialismo o cambio de sistema? Esta es la visión de los economistas cubanos

Bicitaxis recorren una calle de La Habana, en las inmediaciones del Capitolio, en septiembre de 2026. (REUTERS/Ricardo Arduengo)

Sumario

  • En el debate sobre la crisis cubana conviven dos enfoques: las visiones de economistas e instituciones de la isla sobre las 176 medidas del gobierno y el proyecto independiente Cuba Transformación, impulsado por cinco expertos, cuatro de ellos residentes en el exterior.
  • Pedro Monreal compara ambas miradas y concluye que las posturas oficialistas permanecen dentro del socialismo de mercado bajo el liderazgo del PCC, mientras Cuba Transformación plantea desmontar la planificación centralizada y sustituirla por una economía social de mercado.

En el debate sobre la salida de la crisis estructural cubana coexisten, desde las perspectivas de economistas cubanos, dos enfoques diferenciados. Estos se aprecian, por un lado, en las visiones de expertos e instituciones basados en la isla sobre el paquete de 176 medidas aprobado por el gobierno en junio de 2026. Por el otro, en el proyecto independiente Cuba Transformación, elaborado por cinco economistas cubanos (cuatro residentes en el exterior y uno en Cuba).

El economista Pedro Monreal González (Guantánamo, 1958), doctor en Ciencias Económicas y exinvestigador en Cuba del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional (CIEI), forma parte del proyecto Cuba Transformación. En su blog, “El Substack de Pedro”, analiza las visiones sobre las medidas presentadas por el gobierno de una institución y cinco economistas basados en la isla (excluye a Omar Everleny Pérez Villanueva). También evalúa la intensidad crítica y la radicalidad de cada una.

Todas se inscriben en el reformismo socialista de mercado sin cuestionar el liderazgo del Partido Comunista de Cuba. Para compararlas, Monreal evalúa su intensidad (rigor analítico sobre implementación, riesgos y mecanismos operativos) y su radicalidad (en qué medida proponen cambios dentro o fuera del marco oficial de una economía socialista dirigida por el Partido).

A continuación, un resumen de cada una:

Julio Carranza y Luis Gutiérrez

Carranza es doctor en Ciencias Económicas, profesor titular de la Universidad de La Habana y del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana (CEEC), así como exsubdirector del Centro de Estudios sobre América (enfocado en Estados Unidos). Gutiérrez, un máster en Economía, fue coautor junto a Carranza y Monreal del libro “Cuba: la reestructuración de la economía. Una propuesta para el debate” (1995), que analizó el agotamiento del modelo económico cubano tras el colapso de la URSS y el Período Especial de los años 90.

Según Monreal, el principal aporte del binomio sobre las 176 medidas es exigir el tránsito de orientaciones generales a una arquitectura operativa concreta: medidas interrelacionadas, secuencia explícita e indicadores de seguimiento. Consideran el paquete “un avance muy importante y amplio”, pero advierten que no constituye por sí solo un programa articulado.

Señalan la falta de objetivos precisos, de una separación clara entre urgencias sociales (alimentos, energía, agua y medicamentos), estabilización macroeconómica y transformación estratégica, así como de secuencias, etapas, indicadores, fuentes alternativas de financiamiento y un horizonte definido.

Para Monreal, la Intensidad de la crítica en el acercamiento de Carranza y Gutiérrez es la más elevada de las cinco visiones, mientras que su radicalidad es media, principalmente metodológica y de diseño, sin proponer ir más allá del marco socialista ni cambios políticos.

Juan Triana Cordoví

Triana Cordoví es Doctor en Ciencias Económicas, profesor titular y exdirector del CEEC. Su interpretación destaca “176 a la n” oportunidades en los ámbitos empresarial, territorial e individual, y subraya el potencial dinámico de la descentralización de facultades.

Es, según Monreal, la visión más optimista: prioriza actuar de inmediato por la urgencia, antes que esperar un diseño perfecto, y resalta los primeros 10-12 ejes del paquete (entre ellos energía, agricultura e inversión extranjera). Aunque reconoce la falta de secuencia y de respuestas precisas al “cómo, cuándo y quién”, su énfasis está en aprovechar las oportunidades abiertas.

La principal limitación en su análisis, subraya el economisma, es el menor examen de las restricciones de oferta (energía, acceso a divisas y reglas de insolvencia).

Según Monreal la Intensidad de la crítica de Triana Cordoví es entre baja y media y la radicalidad de media a baja. Aunque apoya la expansión del sector privado y una reducción del número y alcance de las empresas estatales, lo hace siempre dentro del modelo existente. El economista pone más énfasis en aprovechar oportunidades que en exigir una arquitectura más ambiciosa.

Joaquín Benavides Rodríguez

Benavides es exjefe del Departamento Económico del Comité Central del PCC, exministro-presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social, exministro de Gobierno y presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía. Distingue entre reforma y transformación, y apoya de forma enfática el contenido de las 176 medidas, detalla Monreal.

El experto valora especialmente la introducción de un mercado regulado por una planificación no burocrática, la igualdad de condiciones para todos los actores económicos y la protección social para que nadie quede desamparado.

No formula, sin embargo, críticas sustantivas al diseño del paquete (secuencia, arquitectura operativa o profundidad). Dirige la intensidad crítica hacia afuera: contra la burocracia y los “neoestalinistas”, y exige que “todo comience ya”, sin esperar a la burocracia, y que la población perciba cambios concretos e inmediatos.

Para Monreal, la intensidad de su crítica es baja, y la radicalidad, media. Benavides propone mecanismos de mercado, especialmente en agricultura, para avanzar hacia un socialismo viable con liderazgo del PCC, sugiriendo cambios económico-organizativos, sin rebasar el marco oficial.

Ricardo González Águila

González Águila es profesor del CEEC, doctor en Economía por la Universidad de Barcelona y máster por la Queen Mary (Londres). En opinión de Monreal, entre sus aportes técnicos más precisos se encuentran la identificación de los cuatro pilares del paquete y la advertencia sobre el momento adecuado para reformar los precios y el sistema cambiario en un contexto de severa escasez de recursos.

Esos pilares abarcan una nueva articulación entre empresa, propiedad, planificación, precios, subsidios, moneda y sistema financiero; una planificación más financiera y guiada por señales de mercado; y medidas de descentralización y apertura. Combina una valoración positiva del alcance con una intensidad crítica elevada sobre las condiciones de implementación, especialmente el momnto de las reformas cambiarias y de precios.

Según Monreal, González maniene una intensidad alta en el plano analítico y moderada-alta en el plano de exigencias de implementación, con una radicalidad moderada.

Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC)

Fundado en 1989, el CEEC estudia la economía cubana mediante docencia, investigación, capacitación y consultoría. El centro publica reportes semestrales y asesora a organismos del Estado. En 2013, separó al economista Omar Everleny Pérez Villanueva de la dirección por defender publicaciones no oficiales. En 2016, lo expulsó definitivamente por contactos con extranjeros y críticas internas.

Apunta Monreal que, hasta el momento, el CEEC no ha publicado un texto dedicado específicamente a las 176 medidas, pero las menciona en la introducción de su Reporte sobre Economía Cubana Enero-Junio 2026, donde las califica como el paquete más amplio desde los años 90.

El documento reconoce que el conjunto responde a reformas reclamadas durante años por el propio Centro y otros especialistas, o pendientes de políticas anteriores. A la vez, advierte que su capacidad para reactivar la economía dependerá de una aplicación eficaz en medio de graves restricciones de recursos y desequilibrios macroeconómicos.

El enfoque del CEEC, opina Monreal, es diagnóstico y de alerta sobre riesgos de implementación, y se mantiene estrictamente dentro del marco socialista de mercado.

La visión libre: el proyecto Cuba Transformación

El proyecto Cuba Transformación es el resultado del trabajo conjunto de cinco economistas cubanos, cuatro fuera de Cuba y uno residente en la isla, presentado en julio de este año como Propuesta para Transformar la Economía Cubana. Entre sus miembros se encuentra Monreal. Los demás son:

Mauricio De Miranda Parrondo (La Habana, 1958): doctor en Economía Internacional (Universidad Complutense de Madrid), profesor titular jubilado de la Pontificia Universidad Javeriana, en Cali, Colombia, y director del Observatorio sobre la Economía Cubana.

Omar Everleny Pérez Villanueva (La Habana, 1960): doctor en Ciencias Económicas, exdirector del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) y profesor titular de la Universidad de La Habana; actualmente vinculado al Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo (Cárdenas, Matanzas). Es el único residente en la isla.

Ricardo Torres Pérez (Villa Clara, 1981): doctor en Ciencias Económicas, exprofesor titular de la Universidad de La Habana e investigador en American University (Washington).

Pavel Vidal Alejandro (Villa Clara, 1975): doctor en Ciencias Económicas, exfuncionario del Banco Central de Cuba y profesor titular en la Pontificia Universidad Javeriana, en Cali, Colombia.

La propuesta plantea desmontar el modelo de planificación centralizada y sustituirlo por una economía social de mercado, sustentada en un Estado democrático de Derecho.

Se estructura en tres fases:

(1) Estabilización y medidas de emergencia (horizonte aproximado de tres años), centrada en detener el deterioro macroeconómico, priorizar energía, agricultura y turismo; unificar el tipo de cambio; dar independencia real al Banco Central; fragmentar el conglomerado militar-empresarial GAESA y transferir sus activos a control civil; eliminar el monopolio de CUPET; crear un mercado de tierras agrícolas y expandir el sector privado;

(2) Recuperación productiva e institucional.

(3) Definición de una estrategia de desarrollo de mediano y largo plazo. Los autores sostienen que la crisis es principalmente estructural (agotamiento del modelo) y rechazan el camino de China o Vietnam bajo control de un partido único. Aclaran que la propuesta no constituye una respuesta, ni un complemento, al paquete oficial de 176 medidas.

El contraste central

La diferencia normativa es explícita. Mientras las visiones oficiosas desde la isla se mantienen dentro del socialismo de mercado bajo el liderazgo del Partido Comunista y se concentran en mejorar la arquitectura operativa de las 176 medidas (secuencias, indicadores, desburocratización y aprovechamiento de oportunidades), Cuba Transformación parte de la premisa de que el modelo actual está agotado y requiere un cambio de sistema, con medidas de alto impacto desde la primera fase.

No obstante, Monreal señala que, pese a las diferencias de principio, puede haber convergencia práctica entre ambos grupos en materia de instrumentos de política, secuencias, mitigación de costos e indicadores de seguimiento. El economista opina que el debate más útil hoy es sobre “cómo”, “cuándo” y “cómo verificar”, más que sobre el modelo final deseado.

Este contraste ilustra la brecha entre quienes buscan maximizar los márgenes de reforma dentro del sistema actual en Cuba y quienes consideran indispensable un cambio de régimen y de modelo económico en la isla.