Sumario
- Un nuevo episodio de tensión sacude a Santiago de Cuba, donde un incendio intencional contra una unidad de reclutamiento militar en Contramaestre pone de relieve el creciente rechazo popular al Servicio Militar obligatorio.
- La Seguridad del Estado y la policía desplegaron una intensa operación durante la que varios jóvenes habrían sido detenidos.
En actos que reflejan el creciente descontento popular y el rechazo al Servicio Militar, nuevas expresiones de inconformidad han emergido en distintos sectores de la sociedad cubana.
En Contramaestre, en la provincia Santiago de Cuba, personas aún sin identificar prendieron fuego en la noche del viernes al interior de la oficina de reclutamiento del Comité Militar Municipal.
Martí Noticias pudo confirmar, a través de tres residentes cercanos al lugar, que las fuerzas policiales investigan el hecho.
“La Seguridad del Estado, la policía, todos esos órganos represivos amanecieron movilizados acá en Contramaestre, en Calle 13 del reparto Lumumba; que se le dio candela al sector militar, y unos carteles que se pusieron también a la orilla del sector”, dijo a Martí Noticias un vecino que vive muy cerca del centro reclutador y pidió no ser identificado por temor a represalias.
“Todo parece indicar que por una persiana se tiró una botella encendida para dentro del sector militar y todo cogió candela”, añadió.
Aunque se habla de varios jóvenes detenidos involucrados en el incendio, hasta el momento las autoridades no han corroborado los rumores.
La pregunta de nuestra redacción, a la unidad de la PNR (Policía Nacional Revolucionaria) de la localidad, no recibió respuesta de la oficial de guardia.
Una fuente que pidió el anonimato aseguró que el incidente habría comenzado cuando “por la ventana metieron algo con candela”, lo que desató una intensa movilización de los agentes de seguridad.
Según su testimonio, los oficiales emplearon perros rastreadores para buscar huellas en los alrededores y “recogieron a un grupo de muchachos” señalados por el animal debido al olor, quienes permanecen detenidos en los calabozos mientras avanzan las pesquisas.
En los últimos años, familias, jóvenes y activistas han denunciado las dificultades y riesgos asociados al Servicio Militar, señalando la precariedad en las unidades militares, la falta de recursos y las malas prácticas.
Las críticas también apuntan a la falta de transparencia en torno a incidentes ocurridos durante el cumplimiento del servicio, lo que ha provocado inquietud y desconfianza entre los ciudadanos.
“Las madres no quieren que los hijos pasen el Servicio Militar obligatorio porque dicen que los están preparando para la guerra. Y lo quemaron, pero creo que han cogido ya a cuatro jovencitos, pobrecitos”, agregó Mercedes Aguilar.
Mientras tanto, el gobierno mantiene su postura tradicional, defendiendo el alistamiento forzoso como parte esencial de la defensa nacional.
“Este país está en candela. Cuando no es una manifestación, es que queman, por un lado, queman por otro lado. Dan golpes de las cacerolas. Todos los días sucede algo en cada provincia”, enfatizó Aguilar.