Sumario
- El activista José Antonio Pompa López, condenado por supuesta propaganda contra el orden constitucional, fue identificado como cabecilla del motín y se encuentra aislado, en condiciones precarias.
Una protesta en demanda de agua en el colectivo siete de la cárcel de Agüica, en Colón, Matanzas, fue sofocada a golpes por los mandos penitenciarios y con un preso político en celda de castigo que está en riesgo de que se le prepare una nueva causa penal.
José Antonio Pompa López, un activista que cumple ocho años de privación de libertad por supuesta propaganda contra el orden constitucional, fue recluido en un pabellón de aislamiento y podría enfrentar nuevos cargos penales.
“El viernes pasado en la noche en el colectivo de mi esposo hubo una protesta por el problema del agua. Los presos estaban pidiendo agua porque no le habían dado en todo el día y entonces la policía [los guardias carcelarios] les dijeron que no le iban a dar agua hasta el otro día”, indicó su esposa, Suarmi Hernández Vilar, citando la información que le proporcionó por teléfono otro preso político.
La decisión de los jefes del destacamento intensificó la acción de desobediencia de los reclusos que se manifestaron con gritos y toques en las rejas.
Entonces, “la policía les cayó a golpes a todos, pero quieren levantarle causa a Pompa diciendo que fue el cabecilla. Él se encuentra actualmente en celda de castigo, en el Vivac, en ropa interior desde el sábado”, agregó Hernández Vilar.
Cada vez son más conocidos en Cuba este tipo de motines carcelarios que suelen desencadenarse por crisis puntuales dentro del penal como el hacinamiento, abusos, violencia institucional, mala alimentación o falta de atención médica.
“Yo acuso a esta dictadura castrista, a esta dictadura asesina que sigue cometiendo injusticias con los presos, y más con los presos políticos”, recalcó la mujer.
La organización Human Rights Watch ha denunciado que las cárceles cubanas operan bajo total opacidad, ya que el régimen prohíbe el acceso a observadores de la ONU, confirmando que el hacinamiento, el agua insalubre y la mala alimentación son la norma en el país.
Pompa López, miembro del movimiento Cuba Primero fue trasladado en noviembre de 2025, desde la prisión Combinado del Este de La Habana hacia la prisión de Agüica en Matanzas, a unos 195 kilómetros de su hogar, una táctica frecuentemente utilizada para aislar a los opositores de sus familias.