Sumario
- La presidenta de Honduras, Xiomara Castro de Zelaya, firmó un decreto para un recuento inmediato de votos de las elecciones generales y solicitó un diálogo directo con Donald Trump sobre el proceso electoral.
- Castro de Zelaya argumentó que el Consejo Nacional Electoral se negó a escrutar 4,774 actas, afectando 1.5 millones de votos, y no resolvió 292 impugnaciones relacionadas con irregularidades.
La presidenta izquierdista de Honduras, Xiomara Castro de Zelaya, firmó un decreto que ordena un "inmediato recuento de votos" de las pasadas elecciones generales y solicitó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un "diálogo directo y franco sobre el proceso electoral en Honduras".
En una extensa publicación en su cuenta en X, la mandataria pidió conversar con Trump a través de "una audiencia o llamada directa" sobre sus comentarios de apoyo a Nasry Asfura, que "influyeron negativamente en el desarrollo del proceso democrático y afectaron a nuestra candidata", escribió.
En el mismo texto, Castro de Zelaya explica las razones que le motivaron para orden el escrutinio de boletas de las elecciones del 30 de noviembre, de las cuales resultó ganador el candidato del Partido Nacional Nasry Asfura, declarado por el Consejo Nacional Electoral de Honduras (CNE).
De acuerdo con esa autoridad, en segundo lugar quedó Salvador Nasralla, del Partido Liberal, a apenas 27 mil votos de Asfura, y en tercera posición, alejada por casi 20 puntos porcentuales, la aspirante por el partido gobernante LIBRE, Rixi Moncada, la candidata de Xiomara Castro y Manuel Zelaya.
De acuerdo con la mandataria, "el Consejo Nacional Electoral se ha negado injustificadamente a realizar el escrutinio de 4,774 actas, que representan el voto de 1,558,689 ciudadanas y ciudadanos. Esta omisión usurpa la soberanía popular y constituye una grave violación a la Constitución", aseguró.
También, según Castro de Zelaya "el CNE no resolvió 292 impugnaciones presentadas en tiempo y forma, relacionadas con inconsistencias, adulteración de actas, votos planchados, urnas infladas, y más de 500 mil votos no tienen respaldo biométrico, y alteraciones del sistema, fraude y compra de votos".
"Lo que ocurre no es una crisis de leyes, es una crisis de ética, de moral y de valentía democrática y republicana. Es el abandono del deber de construir patria sobre el principio más sagrado: la independencia nacional y el voto del pueblo", resumió en su justificación del recuento de votos.
Según reportan medios locales en Honduras, este decreto fue impulsado por Luis Redondo, presidente del Congreso que no fue reelecto el pasado 30 de noviembre, y aprobado en una sesión extraordinaria sin la presencia de diputados de oposición, que denunciaron haber sido bloqueados.
Hasta el momento, no han trascendido públicamente mensajes de los candidatos Nasry Asfura, Salvador Nasralla y Rixi Moncada, y también se desconoce qué harán las Fuerzas Armadas de Honduras, si acatar el decreto presidencial o la declaratoria de los resultados oficiales del CNE.
Reacciones en la región
En una publicación en su cuenta en X, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado recordó que "las voces de 3,8 millones de hondureños se han expresado, y el Consejo Nacional Electoral ha certificado los resultados de las elecciones".
"Los intentos de revertir ilegalmente la elección en Honduras tendrán graves consecuencias. La violencia política no tiene cabida en el proceso democrático. Los hondureños merecen una transición pacífica del poder. Esperamos trabajar con el presidente electo Tito Asfura", señala el post.
Entretanto, la Secretaría General de la OEA expresó "su preocupación por las acciones de un grupo reducido y no plural de diputados hondureños que se reunieron sin respetar las normas del derecho parlamentario para adoptar una decisión destinada a obstaculizar la transición pacífica del poder".
La organización interamericana afirmó que "las Misiones de Observación Electoral independientes y no partidistas desplegadas en el país, la de la OEA y de la Unión Europea, han señalado que los resultados de las elecciones presidenciales reflejan la voluntad del pueblo".
En un comunicado conjunto, los gobiernos de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana "rechazaron el decreto sancionado por la presidenta Xiomara Castro" y reafirmaron el reconocimiento a Nasry Asfura como el presidente electo de Honduras.