Piden a Rubio y Hegseth considerar al régimen sandinista una “amenaza hemisférica”

El comandante en jefe del Ejército, Julio César Avilés, muestra a Daniel Ortega y a Rosario Murillo un busto Augusto César Sandino, durante la celebración del 47.º aniversario del Ejército de Nicaragua en Managua, el 2 de septiembre de 2026.

Un grupo mayoritario de la oposición nicaragüense, identificada con la ideología de derecha, ha remitido una carta a funcionarios de la Administración del presidente Donald Trump en la que solicitan que “la dictadura sandinista sea considerada como un tema prioritario de seguridad hemisférica, no como un asunto meramente interno”.

La carta fechada el 31 de agosto, firmada por “nicaragüenses de derecha, exiliados en Estados Unidos y Costa Rica y víctimas de la tiranía sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, fue enviada al secretario de Estado Marco Rubio, al secretario de Guerra Pete Hegseth y a la enviada especial para el Escudo de las Américas, Kristi Noem.

En el texto, los opositores señalan que el régimen de los Ortega Murillo ha puesto al “Estado de Nicaragua no solo al servicio de la persecución política, sino también de delitos de alcance internacional”. Entre ellos señalan “el narcotráfico, el crimen organizado, el uso del territorio como corredor de actividades ilícitas, el lavado de capitales y el tráfico de personas”.

Para Jaime Arellano, periodista nicaragüense y firmante de la carta, esta ampliación del enfoque para abordar el asunto de Nicaragua se justifica “por las relaciones que tiene la dictadura Ortega Murillo con los principales enemigos de los Estados Unidos y sus estrecha relación con países como China, Rusia, Irán y Corea del Norte”.

“Hemos escuchado las declaraciones del canciller de Costa Rica donde denunció que desde Nicaragua están trabajando las cédulas terroristas de Hamás y Hezbolá y que ratifican que Nicaragua es un problema de seguridad nacional para el hemisferio e inclusive para el mundo”, anotó Arellano.

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El también político conservador, expulsado de Nicaragua y despojado de la nacionalidad nicaragüense en 2023, explicó a Martí Noticias que “la dictadura de los Ortega Murillo facilita el territorio de Nicaragua para tratar de desestabilizar a los gobiernos de la región, por esa razón, nosotros agregamos que además de los problemas de violación de los derechos humanos y la destrucción de la institucionalidad democracia a lo interno, existe el peligro de que este modelo se exporte a los demás países del hemisferio”.

Nicaragua no es un actor marginal ni un "enemigo pequeño"

La carta añade que “Nicaragua no es un actor marginal ni un enemigo pequeño en la geopolítica del crimen transnacional” y destaca de que en un régimen de izquierda revolucionaria “el narcotráfico no debe ser visto como simplemente una actividad delictiva, antes bien este es un instrumento de poder, de guerra asimétrica y de gobernanza criminal que convierte a Nicaragua en el principal nodo de una arquitectura ilícita que conecta drogas, capitales, mafias y autoritarismos desde Colombia hasta México”.

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Al respecto Arellano recordó que “aunque Nicaragua es territorialmente un país pequeño, no puede considerarse como tal en el sentido de su cercanía con los Estados Unidos y su ubicación geográfica en medio de Centroamérica y en medio del continente americano y sobre todo por sus relaciones muy cercanas y sus sociedades con grupos terroristas”.

Así mismo señaló que el régimen de Managua “sostiene alianzas con los principales enemigos de los Estados Unidos” y recordó que “Rusia ha creado infraestructura de espionaje en el territorio nicaragüense y China ya se ha adueñado de casi el 10% del territorio nicaragüense y está planeando la construcción un puerto militar en la costa del Caribe de Nicaragua muy cerca del territorio estadounidense”.

Entrada en acción del Escudo de las Américas

Los firmantes de la carta, entre los que se encuentran opositores liberales, conservadores y miembros del movimiento campesino nicaragüense, solicitaron que la dictadura sandinista figure en la próxima reunión del Escudo de las Américas.

Pidieron que “el caso se evalúe con criterios de inteligencia, seguridad nacional y derecho internacional, y que la defensa de la libertad en Nicaragua se reconozca como parte de la seguridad del hemisferio”.

Arellano aseguró a Martí Noticias que hay suficientes pruebas de que el régimen de Nicaragua “facilita el crimen organizado, el tráfico de droga y de personas y que la historia demuestra que los gobiernos sandinistas han tenido una estrecha relación y negocio con los diferentes carteles tanto de Sudamérica como de México”.

El periodista fue categórico en señalar que “Nicaragua es parte de esos carteles como facilitador” y que “el Escudo de las Américas está luchando precisamente para destruir y evitar el avance de los carteles en la región”.