Sumario
- CMA CGM y Hapag-Lloyd suspenden nuevas reservas de carga hacia/desde Cuba tras el endurecimiento de sanciones de EEUU.
- Ambas navieras citan el decreto estadounidense del 1 de mayo como causa, por riesgos legales y financieros para operaciones vinculadas a la isla.
- La medida podría afectar significativamente el comercio marítimo cubano, sin fecha definida para reanudar servicios.
Las navieras internacionales CMA CGM y Hapag-Lloyd suspendieron la aceptación de nuevas reservas de carga hacia y desde Cuba hasta nuevo aviso, en una decisión adoptada tras el endurecimiento de las sanciones de EEUU hacia el régimen de La Habana, según confirmaron ambas compañías en comunicados oficiales.
Las empresas anunciaron por separado la paralización de sus operaciones comerciales vinculadas a Cuba. En el caso de la naviera francesa CMA CGM, la compañía señaló en una declaración enviada por correo electrónico que la medida responde explícitamente al nuevo marco regulatorio estadounidense.
"Tras el decreto estadounidense emitido el 1 de mayo, CMA CGM ha decidido suspender sus reservas con destino o procedencia de Cuba hasta nuevo aviso", indicó la empresa. Añadió que se mantiene "siguiendo de cerca la situación" y que adaptará sus operaciones "de conformidad con la normativa aplicable".
La alemana Hapag-Lloyd, por su parte, comunicó una decisión similar. En un comunicado, la empresa explicó: "Hapag-Lloyd ha suspendido temporalmente la aceptación de nuevas reservas con origen o destino en Cuba. Actualmente estamos evaluando la situación para determinar si, y bajo qué condiciones, los servicios con origen o destino en Cuba podrán reanudarse en el futuro".
La naviera aconsejó a los clientes con envíos en curso revisar su planificación logística y contactar a sus representantes, y aseguró que informará sobre cualquier cambio conforme haya más información disponible.
Un portavoz de Hapag-Lloyd citado por la agencia de noticias Reuters también precisó que la suspensión responde a "los riesgos de incumplimiento asociados al decreto del presidente de Estados Unidos del 1 de mayo", en referencia a la ampliación de sanciones que afecta a empresas extranjeras con operaciones relacionadas con Cuba.
El decreto estadounidense al que aluden ambas navieras amplía las restricciones existentes sobre el comercio con la isla e incluye la posibilidad de sancionar a entidades extranjeras que operen en sectores clave de la economía cubana, lo que ha generado preocupación en la industria naviera por potenciales riesgos legales y financieros.
La suspensión de reservas por parte de estas dos compañías, entre las mayores del transporte marítimo mundial, podría tener consecuencias significativas para el comercio de Cuba. Fuentes citadas por Reuters advierten que la medida podría poner en riesgo una parte sustancial del tráfico marítimo de la isla, alrededor del 60 por ciento, en medio de la crisis generalizada que vive el país.
Según las fuentes citadas por la agencia de noticias británica, el transporte de mercancías desde China sería el más afectado, seguido por el norte de Europa y el Mediterráneo, aunque todo el transporte marítimo internacional hacia Cuba se vería afectado.
Las empresas no precisaron por cuánto tiempo se mantendrá la suspensión de sus operaciones en la isla, ni si existe una fecha para reanudar los servicios.
La semana pasada, la minera canadiense Sherritt International informó que activará el proceso para disolver sus principales negocios conjuntos con el régimen de Cuba, también en el contexto de las recientes sanciones impuestas por EEUU contra entidades vinculadas a sectores estratégicos de la economía cubana.
La compañía, que ya había informado previamente la suspensión de su participación directa en varias operaciones en Cuba, comunicó que iniciará formalmente la disolución de la empresa mixta Moa JV, dedicada a la producción de níquel y cobalto, así como de Energas y otros contratos petroleros y de perforación en la isla.
El experto Juan Antonio Blanco, presidente de la organización Cuba Siglo 21, pronosticó una estampida de inversionistas extranjeros en la isla. "Con independencia del golpe económico que esto significa, el principal golpe aquí es psicológico, sobre todo, la gama de empresarios afiliados al castrismo, de todos estos años", dijo Blanco a Martí Noticias.