Sumario
- El diplomático estadounidense Michael G. Kozak concluyó su gestión como alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental tras más de 18 meses en el cargo y más de cinco décadas de carrera en el Departamento de Estado.
- Kozak mantuvo una trayectoria estrechamente vinculada a América Latina y especialmente a Cuba.
El diplomático estadounidense Michael G. Kozak, con más de 50 años de servicio, concluyó su gestión como alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado tras más de 18 meses en el cargo, informó este lunes esa dependencia.
“Hoy rendimos homenaje al Embajador Kozak, quien concluye más de 18 meses de servicio como Alto Funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental”, señaló la oficina en una declaración.
“Le agradecemos su dedicación y su firme liderazgo para hacer de nuestro hemisferio un lugar más seguro, fuerte y próspero”, agregó.
Kozak estaba al frente de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental desde enero de 2025, después de haber desempeñado responsabilidades similares durante la primera administración de Donald Trump. Su trayectoria ha estado estrechamente vinculada a América Latina y, en particular, a Cuba.
El diplomático también ocupó altos cargos relacionados con la promoción de los derechos humanos y la democracia y fue secretario adjunto interino para Asuntos del Hemisferio Occidental durante la primera administración Trump. Desde esa posición participó en la aplicación de la política estadounidense hacia Cuba, Venezuela y otros países de la región.
“Hasta que respeten los derechos humanos”: la línea de Kozak sobre Cuba
Cuba ha sido uno de los asuntos recurrentes en la carrera diplomática de Kozak, desde las negociaciones migratorias de comienzos de la década de 1980 hasta sus responsabilidades al frente de la política estadounidense hacia el hemisferio.
Su relación profesional con la isla se remonta a la crisis migratoria del Mariel, en 1980. Posteriormente fue negociador de Estados Unidos con Cuba para conseguir el retorno de personas enviadas a territorio estadounidense durante el éxodo. Su biografía oficial señala que negoció y firmó el primer acuerdo con Cuba para esos retornos y posteriormente dirigió las conversaciones destinadas a su implementación.
En septiembre de 1996 asumió como principal funcionario de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, cargo que desempeñó hasta septiembre de 1999.
Kozak convirtió la situación de los derechos humanos en Cuba en uno de los asuntos centrales de sus pronunciamientos públicos. Durante un briefing del Departamento de Estado el 9 de diciembre de 2020, dedicado a las protestas protagonizadas por integrantes del Movimiento San Isidro y otros artistas y activistas, calificó aquellos acontecimientos como “un punto de inflexión para los derechos humanos en Cuba”.
“El respeto a los derechos humanos de los cubanos debe seguir siendo el objetivo principal del compromiso de Estados Unidos con Cuba”, afirmó entonces.
En aquella intervención, Kozak explicó además que Washington se había concentrado en impedir que el gobierno cubano obtuviera recursos que eran utilizados para financiar la represión interna y su intervención en Venezuela.
Kozak vinculó también la política estadounidense hacia Cuba con la situación de Caracas. En diciembre de 2020 afirmó que los asuntos de ambos países no podían ser tratados por separado mientras La Habana continuara interviniendo en Venezuela. En ese mismo contexto defendió medidas destinadas a limitar los ingresos de las instituciones controladas por los militares cubanos.
El funcionario cuestionó asimismo las restricciones a la creación artística en Cuba. La defensa de los derechos humanos había ocupado también un lugar importante en otras etapas de su carrera. Kozak ejerció responsabilidades de alto nivel en la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado y participó en las gestiones diplomáticas relacionadas con resoluciones sobre la situación de los derechos humanos en Cuba en Naciones Unidas.
Tras regresar en 2025 al frente de Asuntos del Hemisferio Occidental, Kozak volvió a reunirse con defensores de los derechos humanos vinculados a Cuba.
Después de esas reuniones, la oficina afirmó que Estados Unidos continuaría exigiendo responsabilidades al gobierno cubano hasta que respetara los derechos humanos y las libertades fundamentales de sus ciudadanos, y reiteró la importancia de liberar a todos los presos políticos detenidos injustamente.
Kozak volvió a abordar ampliamente la situación cubana el 14 de julio de 2026, durante un testimonio ante el Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
“Con la detención de Maduro, el régimen comunista cubano perdió a su último benefactor. El fin de los masivos subsidios a expensas del pueblo venezolano expuso la incompetencia económica del régimen comunista cubano”, afirmó en su declaración escrita.
A continuación, Kozak citó al secretario de Estado al señalar que Estados Unidos tiene, a 90 millas de sus costas, “un Estado fallido” que constituye territorio amistoso para algunos de sus adversarios, y agregó que el presidente Trump había dejado claro que Washington “no tolerará esta amenaza a nuestras puertas por más tiempo”.
Kozak recordó además el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021 y afirmó que cientos de manifestantes pacíficos continuaban encarcelados cinco años después. “Seguimos exigiendo que el régimen libere a todos los presos políticos”, señaló.
En ese mismo testimonio volvió a citar al secretario de Estado al sostener que el statu quo en Cuba ya no era sostenible y que la isla debía acometer reformas económicas y políticas inmediatas para volver a ser “un miembro productivo y responsable del Hemisferio Occidental”.