Sumario
- En entrevista con Martí Noticias, el congresista cubanoamericano rechazó las versiones sobre supuestos acuerdos económicos o concesiones al régimen de La Habana.
El congresista republicano Mario Díaz-Balart aseguró que los contactos entre Estados Unidos y personas vinculadas al régimen cubano no constituyen negociaciones destinadas a mantener el sistema político en la isla, sino conversaciones dentro de una estrategia de presión para provocar un cambio político.
En entrevista con Martí Noticias, el legislador cubanoamericano rechazó las versiones sobre supuestos acuerdos económicos o concesiones al régimen de La Habana.
“Esas no son las conversaciones que se están teniendo”, afirmó.
“Son conversaciones similares a las que el presidente Trump tuvo con el régimen de Maduro o con el régimen de Irán. Esto no fueron negociaciones para dar concesiones; las conversaciones son que el régimen se tiene que acabar y que los dictadores se tienen que largar”, apuntó.
Díaz-Balart añadió que el gobierno estadounidense no está dispuesto a otorgar tiempo o beneficios al gobierno cubano.
“Aquí no hay confusión, no van a poder comprar tiempo, buscar ayuda o concesiones de Estados Unidos”, señaló. “El presidente Trump y el secretario de Estado Marco Rubio saben que no es aceptable tener en este hemisferio un régimen terrorista”.
El legislador también expresó su convicción de que el gobierno cubano enfrenta un futuro limitado.
“Estoy convencido que no van a sobrevivir estos tres años que le quedan al presidente Trump en la Casa Blanca”, comentó.
En el caso de Venezuela, recordó "en múltiples ocasiones yo dije que no era un show, que era serio, que se le estaban acabando las opciones a Maduro. Y la historia ha demostrado que tenía razón”.
Al ser consultado sobre posibles escenarios de una transición política en Cuba, Díaz-Balart dijo que el objetivo final es el establecimiento de instituciones democráticas.
“Hacia la libertad del pueblo cubano, hacia elecciones multipartidistas, hacia la liberación de todos los presos políticos sin excepción, hacia la legalización de la prensa libre...”, enumeró.
Estos cambios, aclaró, responden a los requisitos establecidos por la legislación estadounidense sobre Cuba.
Díaz-Balart señaló que las transiciones políticas pueden adoptar distintas formas. Entre los escenarios posibles mencionó desde una movilización popular hasta fracturas dentro del propio aparato estatal.
En cualquier caso, el congresista insistió en que Washington no aceptará la permanencia del sistema político cubano actual.
“Ese régimen, ese estado narcoterrorista a 90 millas de los Estados Unidos, no es una opción que este presidente va a tolerar”, concluyó.