Marco Rubio: Averiguaremos qué ocurrió y responderemos en consecuencia

Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio

Sumario

  • "Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y quiénes estuvieron involucrados. No nos vamos a conformar con lo que nos digan otros", dijo Rubio.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el miércoles que Washington investiga el enfrentamiento armado con una lancha registrada en Florida frente a la costa de Cuba donde murieron al menos 4 personas y siete resultaron heridas.

"Tengo todas las razones para querer nuestra propia información. En Estados Unidos no tomamos decisiones basándonos en lo que dicen las autoridades cubanas", aseguró.

"Lo que les digo es que vamos a averiguar exactamente qué sucedió y quiénes estuvieron involucrados. No nos vamos a conformar con lo que nos digan otros. Tengo plena confianza en que podremos conocer la historia de forma independiente".

Rubio subrayó que EEUU no tomará conclusiones “en base” a la versión del régimen. “Esta mañana, las autoridades cubanas nos informaron de un incidente frente a las costas de Cuba. Comenzamos a investigarlo de inmediato. Actualmente, el Departamento de Seguridad Nacional, la Guardia Costera y otros están involucrados”.

Asimismo, explicó que, por el momento, “la mayor parte de la información que aún poseemos proviene de la que las autoridades cubanas están proporcionando tanto al público como al gobierno de Estados Unidos”, y añadió que la embajada estadounidense trabaja para verificar los datos.

“Nuestra embajada en La Habana está trabajando en esto en este momento, solicitando acceso a las personas que estaban en esas embarcaciones, si eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes”, indicó.

El jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que la investigación está en curso. "No voy a especular. No voy a opinar sobre lo que aún no sé. Pero averiguaremos exactamente qué ocurrió aquí y responderemos en consecuencia”.

También confirmó que la Guardia Costera estadounidense “ha acudido a la zona, a las inmediaciones”, aunque dijo que todavía no tiene claridad sobre aspectos clave.

Al ser preguntado si se trataba de una operación estadounidense, Rubio fue tajante: “No, no”. Y sobre contactos directos con funcionarios cubanos por este caso, evitó entrar en detalles: “No voy a comentar sobre ninguna conversación que hayamos tenido sobre este tema”.

Rubio describió el reporte como un hecho fuera de lo común. “Es muy inusual ver tiroteos en mar abierto como ese. No es algo que ocurra todos los días… no ha sucedido con Cuba en mucho tiempo”.

"Averiguaremos exactamente qué sucedió, quiénes estuvieron involucrados, y luego tomaremos una decisión con base en lo que descubramos”.

Rubio también recordó que hay antecedentes de embarcaciones privadas que intentan trasladar personas desde Cuba, y enfatizó que ese tipo de acciones “es ilegal” y “una violación de la ley federal”, aunque aclaró que no puede afirmar que ese haya sido el caso: “No lo sé. No lo sabemos… lo sabremos. Y cuando lo sepamos, se lo diremos”.

La versión oficial del régimen indica que la embarcación violó aguas territoriales y abrió fuego contra los militares cubanos cuando "se detectó una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales con matrícula de la Florida, Estados Unidos, con folio FL7726SH".

Según dijeron, en el incidente —a una 1 milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara— todas las personas que iban en la embarcación eran cubanos residentes en Estados Unidos.

Rubio se refirió directamente al incidente al margen de una reunión de la Comunidad del Caribe (Caricom). “A medida que recopilemos más información, estaremos preparados para reaccionar en consecuencia”.

De acuerdo al registro de embarcaciones Boat History Report la matrícula identificada por la parte cubana corresponde a una lancha Pro-Line construida en 1981, con número de serie de casco 00916. La mayoría de las embarcaciones de este fabricante son pequeñas lanchas de recreo con motor fueraborda, de entre 21 y 23 pies (6,4 y 7 metros), precisó la publicación especializada Maritime Executive.

Este miércoles el vicepresidente de EEUU JD Vance dijo que aún no conocían muchos detalles.

"Dejaré que la Casa Blanca nos dé más información a medida que la recibamos. Es una situación que estamos monitoreando. Ojalá no sea tan grave como tememos, pero no puedo decir más porque simplemente no sabemos más", precisó a reporteros durante un evento en la Casa Blanca.

Varios políticos como el senador Rick Scott, los congresistas Carlos Giménez y María Elvira Salazar exigieron investigaciones sobre lo ocurrido.

El congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez exigió una investigación inmediata sobre el hecho que calificó como una "masacre".

El representante republicano señaló que "las autoridades estadounidenses deben determinar si alguna de las víctimas era ciudadana estadounidense o residente legal y establecer exactamente qué ocurrió".

El legislador floridano anunció que había solicitado "información adicional al Departamento de Estado y al ejército estadounidense para obtener todos los datos relevantes y garantizar que este asunto reciba la atención urgente que requiere".

Poco después, las autoridades de la Florida anunciaron que comenzarían a trabajar con agencias federales y del Estado.

"He ordenado a la Oficina Estatal de la Fiscalía que trabaje con nuestros socios federales, estatales y de aplicación de la ley para empezar una investigación. No se puede confiar en el Gobierno cubano y haremos todo lo que esté en nuestro poder para que estos comunistas rindan cuentas.", escribió el fiscal general de Florida, James Uthmeier.