"Seguimos en combate, ya estoy en la calle", anunció feliz el preso político Fernando Michael Bárzaga Mompié este sábado, poco después de ser excarcelado y abrazar a sus hijos que corrieron a su encuentro, en Manzanillo, Granma, según mostraron videos del portal Click Cuba.
Bárzaga Mompié, de 44 años, fue condenado por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021 a cinco años de prisión por los delitos de desórdenes públicos y atentado.
"La libertad no es completa, hasta que el pueblo de Cuba no sea libre, yo no soy libre", dijo envuelto en una bandera cubana, el opositor del grupo Cuba Independiente y Democrática (CID).
"Estoy con mi familia, con mis amistades, mis hijos, la gente que me quiere de verdad. Seguimos en combate, la libertad de Cuba hay que lograrla. El pueblo de Cuba tiene que ser libre. Lo que pasa es que no es con guerras, ni es con un palo en la mano, ni es con un machete en la mano. El pueblo de Cuba lo que tiene que saber es que tiene derecho a ser libre. El pueblo de Cuba lo que tiene que saber es que estamos dentro de la humanidad, formamos parte del mundo", comentó el preso político que pasó por numerosos centros penitenciarios como El Típico, la Prisión Provincial de Granma conocida como Las Mangas y San Ramón “El Secadero”.
"No tenemos que hacer lo que diga un dictador, ni tenemos que hacer lo que pensó un hombre que lleva 100 años muerto, ni ser enemigo de aquel del cual él fue enemigo. Yo no tengo nada en contra de los Estados Unidos, ni ningún país capitalista del mundo. Yo simplemente lo que quiero es que mi pueblo tenga lo que tiene que tener, que viva como tiene que vivir, como se merece, con dignidad. Eso es lo que es dignidad. El cubano tiene que saber lo que es dignidad. El cubano tiene que saber que los derechos que tiene a ser libre, a exigir, lo que le corresponde como ser humano, no es lo que ellos dan, ni esa limosna que te dan, y te dicen que eso es dignidad o eso es soberanía. Eso no es soberanía", agregó.
Durante su encarcelamiento, se mantuvo denunciando las condiciones infrahumanas, el hacinamiento, la escasez de alimentos y medicamentos, la negligencia médica, la tortura psicológica hacia él y su esposa, las muertes de reclusos por falta de atención y las represalias selectivas contra los presos políticos del 11J.