Sumario
- La investigación “La privatización silenciosa: prácticas de corrupción en el Sistema Nacional de Salud Cubana” ganó el Premio Roche de Periodismo en Salud 2026 en la categoría de Periodismo escrito.
Una investigación de CASA PALANCA sobre pagos y prácticas de corrupción en el sistema sanitario cubano recibió el Premio Roche de Periodismo en Salud 2026 en la categoría de Periodismo escrito, tras documentar las dificultades de pacientes para acceder a servicios presentados como gratuitos.
El reconocimiento al trabajo “La privatización silenciosa: prácticas de corrupción en el Sistema Nacional de Salud Cubana”, realizado por las periodistas Luz Escobar, Mel Herrera, Laura Vargas y Náyare Menoyo, fue entregado el miércoles 7 de octubre en San José, Costa Rica, durante el Roche Press Day 2026.
El reportaje combinó testimonios de pacientes y profesionales sanitarios con una encuesta a 2.141 personas, realizada en colaboración con CubaData. Más del 82 % de los participantes consideró que la corrupción en el sistema de salud cubano está extendida o muy extendida, según los resultados.
“El objetivo de esta investigación era demostrar que existen prácticas de corrupción en el sistema de salud cubano, que son prácticas sistemáticas, que no son hechos aislados”, explicó Menoyo.
La periodista señaló que, aunque durante décadas el sistema sanitario ha sido presentado como público, gratuito y universal, el deterioro de sus condiciones ha llevado a pacientes a pagar por prestaciones que antes recibían sin costo.
La investigación partió de denuncias recurrentes sobre personas que deben entregar dinero o recurrir a contactos para obtener consultas, cirugías, medicamentos, ambulancias o materiales médicos.
“Este reportaje logró recoger casos de diferentes provincias, de diferentes especialidades y de diferentes edades, de personas que habían tenido que pagar para acceder a servicios de salud”, afirmó Escobar.
La colaboración con CubaData permitió contrastar los relatos con información estadística y examinar el alcance del fenómeno más allá de las experiencias individuales, agregó la periodista.
Vargas destacó que el trabajo también mostró la necesidad de estudiar las condiciones sociales, económicas e institucionales que influyen en el acceso a la atención médica.
“Fue fundamental combinar los testimonios con datos para no quedarnos únicamente en historias individuales”, sostuvo.
La protección de las fuentes constituyó uno de los principales desafíos del equipo. Según Herrera, muchas de las personas consultadas temían las consecuencias de ser identificadas al denunciar públicamente prácticas de corrupción.
“Fue difícil verificar determinadas denuncias y obtener respuestas oficiales”, señaló. Añadió que, durante la investigación, la mitad del equipo permanecía en Cuba bajo asedio político.
Las autoras consideran que los testimonios y datos recopilados pueden servir de base para nuevas investigaciones de medios independientes sobre las barreras de acceso a la salud pública y los pagos que, según documentaron, afrontan pacientes para recibir atención en Cuba.