Informe revela persistencia de la violencia feminicida en Cuba: 48 casos verificados en 2025

Violencia de género. (Imagen de referencia)

Sumario

  • El Observatorio de Género de Alas Tensas verificó 48 feminicidios y 17 intentos de feminicidio en Cuba en 2025, con 12 casos aún en proceso de verificación.
  • Más del 83% de los feminicidios fueron cometidos por parejas o exparejas, y en casi el 94% de los casos el agresor era conocido por la víctima.
  • El informe destaca altos niveles de brutalidad en los crímenes, con uso frecuente de armas blancas, asfixia, estrangulamiento y otros métodos violentos.

La violencia contra mujeres y niñas en Cuba durante 2025 se desarrolló en un contexto marcado por una profunda crisis socioeconómica, el colapso del sistema de cuidados, el deterioro de la salud pública, la ausencia de políticas estatales de protección y el cierre del espacio cívico. Así lo advierte un informe preliminar presentado por el Observatorio de Género de Alas Tensas, dado a conocer por su directora, Ileana Álvarez, en declaraciones a Martí Noticias.

De acuerdo con el documento, los observatorios independientes lograron verificar 48 feminicidios y 17 intentos de feminicidio a lo largo del año. Al cierre de 2025, otros 12 casos permanecen en proceso de verificación, por lo que la cifra final podría aumentar. Aunque el número de feminicidios confirmados es menor que los 56 documentados en 2024, Álvarez subrayó que esto no implica una reducción de la violencia, sino la persistencia de un subregistro estructural.

Según explicó, ese subregistro está condicionado por el miedo a denunciar, la censura, la falta de datos oficiales transparentes y desagregados, y una creciente opacidad institucional. Muchas mujeres estuvieron al borde de ser asesinadas y sobrevivieron en contextos de violencia extrema, señaló la investigadora.

Uno de los hallazgos más consistentes del informe es que más del 83 por ciento de los feminicidios fueron cometidos por parejas o exparejas, y que en casi el 94 por ciento de los casos el agresor era una persona conocida por la víctima. Esto confirma que la violencia feminicida en Cuba continúa siendo principalmente violencia íntima, sostenida en relaciones desiguales de poder y control.

El análisis de las modalidades del crimen revela además altos niveles de brutalidad. En casi dos tercios de los casos se utilizó arma blanca, seguida de asfixia o estrangulamiento, degollamiento y, en menor medida, armas de fuego. Son formas de matar que implican contacto directo y una cercanía extrema con la víctima.

El informe documenta también que en más del 80 por ciento de los feminicidios se identificaron agravantes como ensañamiento, golpes previos, uso de múltiples métodos de agresión, mutilaciones, ocultamiento o abandono del cuerpo, lo que evidencia niveles elevados de violencia física y simbólica contra las víctimas.

Otro elemento clave del estudio es la relación entre desapariciones y feminicidios. Durante 2025, los observatorios documentaron 36 desapariciones de mujeres, de las cuales cuatro concluyeron con víctimas halladas sin vida. Estos datos evidencian la inexistencia de protocolos de búsqueda temprana y confirman que la desaparición puede ser la antesala de la violencia feminicida.

El informe incorpora además un enfoque interseccional que permite entender cómo la violencia afecta de manera diferenciada a mujeres jóvenes, adultas mayores, mujeres empobrecidas, con sobrecarga de cuidados o con problemas de salud mental. Si bien estas condiciones no causan la violencia, incrementan la vulnerabilidad en un contexto donde no existe una protección estatal efectiva.

Para el Observatorio de Género de Alas Tensas, la violencia contra las mujeres en Cuba no es un problema privado ni aislado, sino una violencia estructural sostenida por la ausencia de una ley integral contra la violencia de género, la falta de refugios, la no tipificación autónoma del feminicidio y la impunidad institucional.

Mientras estas condiciones persistan, la violencia seguirá costando vidas humanas. El informe final será presentado en el contexto del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. No habrá una Cuba verdaderamente democrática si no se respetan los derechos de las mujeres y las niñas.