Sumario
- En un discurso marcado por referencias directas a la situación en Cuba y al trabajo de la diplomacia estadounidense en la isla, Hammer aseguró que el reconocimiento no es personal, sino un respaldo a la política de apoyo al pueblo cubano impulsada por la administración estadounidense.
El jefe de Misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, recibió este sábado el primer Premio Humanitario otorgado por el Colegio de Abogados Cubanoamericanos (CABA) durante su 52ª gala anual en Miami.
En un discurso marcado por referencias directas a la situación en Cuba y al trabajo de la diplomacia estadounidense en la isla, Hammer aseguró que el reconocimiento no es personal, sino un respaldo a la política de apoyo al pueblo cubano impulsada por la administración estadounidense.
“Cuando entré al cuerpo diplomático fue porque quería servir a este gran país, a Estados Unidos”, afirmó. “Este reconocimiento muestra que la labor que estamos haciendo en Cuba es importante”.
Hammer subrayó que el premio reconoce el trabajo de los funcionarios de la embajada en La Habana, la política exterior de la administración Trump hacia el hemisferio occidental y el liderazgo del secretario de Estado, Marco Rubio, a quien describió como una figura comprometida con la causa de la libertad en Cuba.
“En mis más de 37 años como diplomático, nunca he visto una administración tan enfocada en el hemisferio occidental. Y eso, claro, incluye a Cuba”, señaló. “Cuba es una prioridad en la agenda de Relaciones Exteriores de America First”, dijo.
El diplomático recordó recientes viajes a provincias cubanas donde enfrentó actos de hostigamiento organizados por simpatizantes del régimen.
“Hubo supuestos actos de repudio… nos gritaron insultos, incluso golpearon nuestro auto”, contó. “Pero quiero dejarlo claro: no nos van a intimidar”.
Hammer mencionó que tras los incidentes, el Departamento de Estado respaldó públicamente el trabajo de la misión diplomática en Cuba y rechazó cualquier intento de intimidación.
También relató cómo fue convocado por el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano tras haber acompañado a la líder opositora Berta Soler a misa, argumentando que la propia Constitución cubana reconoce la libertad religiosa.
Según explicó, pese a advertencias públicas del régimen sobre posibles consecuencias para quienes se reunieran con él, ningún ciudadano canceló encuentros programados durante sus recorridos por distintas ciudades.
“Ni una persona canceló cita conmigo”, afirmó. “Al contrario, me pedían que subiera las fotos, que contara al mundo lo que están viviendo”.
Reconocimiento al “cubano de a pie”
El diplomático dedicó el premio a los cubanos dentro de la isla: disidentes, presos políticos, familiares de encarcelados, Damas de Blanco, periodistas independientes, activistas de derechos humanos y miembros del clero que abogan por un cambio.
“Ellos son los valientes”, afirmó. “Ellos son los que enfrentan la dictadura y toman los riesgos”.
Hammer sostuvo que durante su llegada a La Habana hace poco más de un año percibía un ambiente de desesperanza, pero que en sus más recientes recorridos ha detectado un cambio en el ánimo de la población.
“La gente ya no solo habla de que podría ocurrir un cambio. La gente dice que el cambio va a ocurrir”, expresó.
En el cierre de su intervención, envió un mensaje de optimismo sobre el futuro de la isla. “Estoy seguro de que cuando llegue ese cambio, el pueblo cubano va a avanzar y va a recrear esa Perla del Caribe que siempre debió ser”, dijo. “Para 2026, Cuba será libre”.