"Es casi imposible comprar": cubanos sobre Mercados de Barrio, el nuevo experimento del régimen (VIDEO)

Un nuevo mercado de barrio en La Habana. Foto: AFP/Yamil Lage

Sumario

  • El régimen cubano inició un experimento con 24 “mercados de barrio” para vender unos 20 productos básicos a precios supuestamente hasta 15 % menores que los privados, en medio del desmontaje gradual de las bodegas estatales.
  • Sin embargo, para muchos los precios siguen siendo inalcanzables: jubilados y trabajadores dicen que solo pueden comprar cantidades mínimas y que los nuevos locales funcionan, en la práctica, con lógica de oferta y demanda.
  • La medida llega en el peor momento económico: un informe del OCDH señala que 94 % de los cubanos viven en extrema pobreza y un 80 % pasa hambre.
El desmontaje del sistema de bodegas estatales y la libreta de racionamiento con la apertura de los llamados Mercados de Barrio no cambia nada. Los nuevos precios siguen siendo inalcanzables para buena parte de la población, golpeada por una aguda crisis económica y una pobreza creciente.

El maltrecho bolsillo de una mayoría de los cubanos tampoco puede sostener hoy los precios del más reciente experimento del régimen mientras desmonta el sistema de bodegas estatales y el subsidio de la libreta de racionamiento: los llamados Mercados de Barrio.

"Tengo 82 años y mi jubilación son 3.000 pesos. Venir aquí a este mercado es solo para comprar una botella de aceite y ya", dijo América Guillén, jubilada en La Habana, a la agencia AFP.

El experimento comenzó con 24 establecimientos donde se vende una veintena de productos básicos con precios hasta un 15 % menor que los privados.

"Los más pobres estamos pasando mucho trabajo", se lamentó Guillén.

Y no es para menos. En el caso de los precios de los alimentos en esos mercados de barrio, son igual de imposibles para una mayoría de los habitantes de la isla porque son similares a los privados.

"Si esto va a ser nuestra bodega, para el poder adquisitivo que tiene la mayoría de las personas, debe ser el costo más bajo", declaró a AFP, Ivón de la Riva, vendedora de café de 64 años en La Habana.

Irónicamente, las autoridades cubanas iniciaron este experimiento justo en el peor momento económico para los pobladores de la isla en los 67 años de régimen comunista.

El más reciente informe sobre los Derechos Sociales en Cuba del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) reveló que un 94% de los cubanos vive en situación de extrema pobreza y ocho de cada diez no habían podido hacer, en el último año, algunas de las comidas diarias por falta de alimentos o de dinero para comprarlos.

"En estos mercados de barrio es casi imposible comprar", afirmó Paula Sonia Santiago, ama de casa en La Habana, a la AFP.

Una bodega vacía en La Habana. Foto: AFP/Yamil Lage

Desde la capital de la isla, el activista cubano Radimir Galán comentó a Martí Noticias que las bodegas estatales ya no funcionan como tal.

"Le están haciendo algunas transformaciones contructivas para adecuarlas al nuevo sistema de ventas de productos no controlados en el final de la libreta de racionamiento", aseguró.

"No he visto esa cantidad de bodegas transformadas trabajando en esa nueva función. Pero los precios ahí serán de oferta y demanda. No habrá precios subsidiados en esos nuevos locales", agregó Galán.

Las autoridades han dicho que buscan subvencionar a los cubanos que consideran más vulnerables en vez de subsidiar a todos con una cartilla de racionamiento que, desde hace años, la incapacidad productiva del régimen comunista la hizo más inservible.

"Son personas de la tercera edad, no todas, niños con dificultades, madres con muchos hijos. Esos son los que quieren priorizar para que se queden ellos con la libreta de abastecimiento con escasos productos. Pero no es que serán beneficiados con abundante ayuda", apuntó Galán.

Los cubanos están viviendo actualmente el fin de la red de bodegas estatales sin que hasta el momento desde el gobierno de Miguel Díaz-Canel haya algún anuncio oficial sobre el desmontaje de un sistema impuesto por Fidel Castro desde 1963.

Para muchos habitantes de la isla, el Mercado de Barrio no cambia la dura realidad que golpea sus bolsillos.

A sus 75 años, Rafael García, quien compró una decena de huevos en el mercado Doña Luisa, describió lo que piensan muchos cubanos sobre esos mercados.

"No es que esté más barato, es que está menos caro", aseveró a la AFP.