Sumario
- Las exportaciones de combustible estadounidense a Cuba están ampliando el espacio para actividades privadas en la economía comunista de la isla, según un reporte de la agencia de noticias Reuters.
- Entre enero y mayo, empresas estadounidenses habrían enviado cerca de 900 mil barriles de combustible a Cuba, mientras que en junio las ventas alcanzaron un récord de 47,8 millones de dólares, según el Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba.
- El régimen cubano aprobó reformas que permiten a empresas privadas y extranjeras participar en el sector energético.
La entrada de combustible estadounidense a Cuba, en medio del cerco energético de Washington a La Habana, estaría abriendo otra ventana al capitalismo en la sociedad comunista cubana, de acuerdo con un reporte de la agencia Reuters sobre cómo se refleja en estos momentos la venta de combustible estadounidense.
En febrero de este año, el Departamento del Tesoro autorizó las exportaciones de combustible a Cuba sólo para actividades económicas privadas y ventas directas a personas.
La agencia Reuters comentó en su reporte que no pudo determinar qué empresas estadounidenses estarían enviando combustible a Cuba. Sin embargo, sí informó que de enero a mayo las empresas norteamericana habrían enviado a la isla unos 900 mil barriles de combustible.
“El aumento del precio del combustible está afectando gravemente al sector privado. ¿Por qué? Porque ahora mismo es el sector privado quien suministra el combustible, y nadie busca perder dinero ni siquiera cubrir gastos. Todos buscan obtener ganancias”, dijo Vilmer Couto, chofer en La Habana, a Reuters.
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Combustible estadounidense estaría abriendo otra puerta al capitalismo en Cuba
También el pasado mes de febrero, el sobrino-nieto de Raúl Castro, Óscar Pérez-Oliva Fraga, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera cubano, anunció que el régimen estaba permitiendo a cualquier empresa comprar combustible.
En junio, el Parlamento cubano aprobó, entre otras reformas económicas, la apertura del sector energético a inversionistas privados y extranjeros.
Un mes después, el primer ministro Manuel Marrero anunció que el regimen aprobó la ha aprobado la primera inversión extranjera para importar y vender combustible en la isla, pero no reveló cuál sería esa empresa. Según el informe de Reuters, a fines de julio unas 200 empresas cubanas habrían recibido ya la autorización de La Habana para importar combustible a la isla.
“En cuanto al sector estatal, el transporte público no funciona, así que toda la ciudad depende del transporte privado, que suele ser más caro porque el petróleo que obtienen está disponible en cantidades limitadas y transportarlo al país es mucho más costoso, por lo que su precio suele ser más alto que el del transporte estatal. Así que, como es caro, la gente viaja solo hasta donde su dinero les alcanza”, comentó Miguel Hernández, residente en La Habana.
Un reciente informe del Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba (US-Cuba Trade) reveló que en junio pasado las ventas de combustible estadounidense a Cuba duplicaron las de mayo al registrar 47,842,674 dólares, una cifra que calificó de récord teniendo en cuenta también que quienes adquieren este combustible son los únicos que permite la autorización del Departamento del Tesoro: los negocios privados en la isla.
Hasta el momento, como destacó Reuters, las autoridades cubanas no han permitido las ventas minoristas de combustible pese a que las recientes reformas que aprobaron implicarían que los negocios privados podrían operar gasolineras en la isla.
Oniel Díaz, fundador de la consultora Auge, en La Habana, dijo a Reuters que hay gasolineras estatales que almacenan combustible estadounidense, pero que sólo lo pueden suministrar a autos que estén a nombre de determinadas empresas privadas.
“Existen dos categorías: el mercado formal, que incluye a un grupo de pymes autorizadas a vender combustible a terceros, quienes pueden, por lo tanto, venderlo a otras pymes, empresas extranjeras y personas jurídicas, lo cual es completamente legal. Y luego está el mercado informal. Según nuestro análisis, el mercado informal actualmente no tiene otra forma de operar que revender combustible que otra pyme importó legalmente en algún momento”, explicó Díaz.
Jeremy Paner, antiguo investigador del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que hoy labora como asesor de empresas, señaló a Reuters que las grandes compañías estadounidenses continúan evitando participar en las exportaciones de combustible a Cuba por todas las regulaciones del embargo a la isla.