"La Liga de los Estados Árabes puede y debe desempeñar un papel importante a la hora de abordar los conflictos que afligen a sus Estados miembros y a sus vecinos regionales", afirmó Tammy Bruce, Representante Adjunta de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas.
Consideren el caso de Gaza, señaló. El Plan Integral del presidente Donald Trump para poner fin al conflicto en Gaza —el cual el Consejo de Seguridad respaldó en la Resolución 2803— ha demostrado cuál es el camino a seguir para lograr un Oriente Medio estable, seguro y próspero. Muchos miembros de la Liga de los Estados Árabes han demostrado valentía al hacer frente al flagelo del terrorismo y al buscar un futuro mejor para la región.
Los Estados Unidos continuarán trabajando con israelíes y palestinos para consolidar esos avances.
La reapertura del Puente Rey Hussein —el corredor humanitario que atraviesa Jordania— ha contribuido a aumentar drásticamente el flujo de asistencia hacia Gaza y constituye un modelo para otros.
"Los Estados Unidos esperan con interés trabajar con los miembros de la Liga de los Estados Árabes para ampliar los Acuerdos de Abraham y promover una mayor integración regional, tanto para la generación actual como para todas las que vendrán después", declaró la Sra. Bruce.
Ello implica abordar conjuntamente los desafíos regionales.
La crisis que se vive actualmente en Yemen, así como los ataques perpetrados por los hutíes contra ciudadanos estadounidenses, yemeníes y otros socios regionales, continúan desestabilizando la región.
Los hutíes han asesinado a ciudadanos estadounidenses, han obstaculizado el comercio legítimo, han asaltado reiteradamente las oficinas de las Naciones Unidas y han detenido a personal de la ONU y de organizaciones de ayuda internacional. Incluso en este preciso momento, los hutíes mantienen detenidos de manera ilegal a más de 70 empleados de la ONU y han lanzado misiles y drones contra buques, efectivos militares y aliados de los Estados Unidos.
Estos terroristas están arrastrando a Yemen hacia un abismo de sufrimiento y pobreza, declaró la Sra. Bruce.
"Acogemos con satisfacción las medidas adoptadas por el Gobierno de la República de Yemen para unificar las fuerzas de seguridad bajo un mando único, capaz de centrarse en la amenaza de los hutíes y de otros grupos terroristas, así como para conformar un nuevo gabinete capaz de garantizar un Yemen más seguro y estable".
El conflicto en Sudán presenta características diferentes, señaló la Sra. Bruce. "No existe una solución militar para la crisis en Sudán... Por ello, seguimos insistiendo en la necesidad de una tregua humanitaria inmediata que garantice un acceso humanitario sostenido y sin obstáculos".
"La Liga de los Estados Árabes tiene un papel importante que desempeñar a la hora de presionar a las partes beligerantes para que acepten dicha tregua", concluyó la Sra. Bruce.
"Instamos a la Liga de los Estados Árabes a asumir el liderazgo práctico, la responsabilidad regional y un compromiso sostenido con la paz y la estabilidad".
Estados Unidos continuará apoyando los esfuerzos de la Liga de los Estados Árabes y de las Naciones Unidas para escribir el próximo capítulo de la región —afirmó la Sra. Bruce—; un capítulo que haga hincapié en la paz, la amistad y la prosperidad.