A continuación, un editorial que refleja las opiniones del Gobierno de los Estados Unidos:
Después de siete años, la Embajada de los Estados Unidos en Venezuela vuelve a estar operativa. "Reanudamos formalmente las operaciones en la Embajada de los Estados Unidos en Caracas, marcando un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela", anunció el Departamento de Estado en un comunicado de prensa.
"Desde marzo de 2019, el compromiso diplomático de los Estados Unidos con Venezuela se ha llevado a cabo a través de la Unidad de Asuntos de Venezuela, ubicada en la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá, Colombia".
En enero, la embajadora Laura Dogu llegó a Caracas para liderar los esfuerzos del gobierno estadounidense sobre el terreno en Venezuela, en calidad de Encargada de Negocios. El equipo de la embajadora está restaurando el edificio de la sede diplomática en Caracas para preparar el regreso pleno del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares.
La reanudación de las operaciones en la Embajada de los Estados Unidos en Caracas constituye un hito clave en la implementación del plan de tres fases del presidente Donald Trump para Venezuela, y fortalecerá la capacidad de los Estados Unidos para interactuar directamente con el gobierno interino de Venezuela, la sociedad civil y el sector privado, señaló el Departamento de Estado.
En una reciente entrevista de prensa con Al Jazeera, el Secretario de Estado Marco Rubio afirmó que la situación en Venezuela está "avanzando muy bien".
"Nuestra esperanza es, en primer lugar, estabilizar el país. No queríamos ver una guerra civil. No queríamos ver un colapso sistémico. No queríamos ver un evento de migración masiva. Y no han visto ninguna de estas cosas". De hecho, por primera vez en décadas —señaló el Secretario Rubio—, “Venezuela vende ahora su petróleo en el mercado mundial a precio de mercado pleno, y el dinero regresa a Venezuela para ser invertido en beneficio del pueblo venezolano”. Dicho dinero se destina a la compra de suministros y equipos médicos, así como al pago de los salarios de maestros, agentes de policía y funcionarios públicos, entre otras necesidades.
La segunda fase en Venezuela incluirá “un periodo de recuperación en el que se busca restaurar aquellos elementos del país que le permitan prosperar y crecer; esto implica, entre otras cosas, atraer nuevamente a las empresas”, explicó el Secretario Rubio.
“También estamos presenciando el renacer de la vida civil. Actualmente se permite operar a los medios de comunicación independientes. Se ha puesto en libertad a los presos políticos. Los partidos políticos se están reorganizando. La gente alza su voz y participa en la vida pública”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense.
No obstante, para que Venezuela pueda desarrollar todo su potencial económico, es indispensable contar con un gobierno democrático y estable, de modo que “la gente se sienta dispuesta a invertir, con la certeza de que sus intereses están protegidos por las leyes, los tribunales y la legitimidad institucional”, afirmó el Secretario Rubio.
“Estamos bien encaminados hacia el logro de este objetivo”, aseveró. “Gran parte del mérito corresponde a las autoridades interinas que han asumido esta responsabilidad. Hemos reabierto nuestra embajada y mantenemos un diálogo constante con dichas autoridades, día tras día. Nos sentimos muy optimistas al respecto”, concluyó Rubio.
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