Sumario
- “Nos encontramos con la esposa de Javier Martín Gutiérrez, conocido como Spiderman, un luchador en todo el sentido de la palabra. Ahora encarcelado injustamente y haciendo sufrir a su familia. ¿Solo por haberse expresado desde su balcón?”, señaló la Embajada de Estados Unidos en una publicación difundida en redes sociales.
El encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, se reunió con la esposa del luchador cubano de artes marciales mixtas Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como “Spiderman”, quien permanece encarcelado tras ser arrestado por protagonizar protestas pacíficas desde el balcón de su vivienda en La Habana.
La sede diplomática informó que durante el encuentro escuchó el testimonio de Cuza, pareja del deportista, quien relató “la forma violenta” en que fue detenido y las consecuencias que el proceso judicial podría tener para su carrera profesional.
“Nos encontramos con la esposa de Javier Martín Gutiérrez, conocido como Spiderman, un luchador en todo el sentido de la palabra. Ahora encarcelado injustamente y haciendo sufrir a su familia. ¿Solo por haberse expresado desde su balcón?”, señaló la Embajada de Estados Unidos en una publicación difundida en redes sociales.
Cuza explicó a Hammer cómo se produjo el arresto de su esposo y advirtió que, aun si recupera la libertad, su trayectoria deportiva estará seriamente afectada.
Hammer transmitió a la familia la preocupación y el compromiso del presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio por los cubanos de a pie y las personas que expresan sus ideas.
Martín Gutiérrez, de 34 años, permanece recluido en la prisión Combinado del Este mientras enfrenta cargos de “incitación a manifestaciones y desorden público”, según ha denunciado su esposa.
El atleta fue detenido el 24 de abril después de realizar durante nueve días transmisiones en redes sociales desde el balcón de su vivienda en Marianao. En esos mensajes criticó los prolongados apagones, la escasez de alimentos y medicamentos, el aumento de la violencia y el consumo de drogas entre jóvenes.
Cuza ha denunciado previamente que su esposo fue interceptado por agentes vestidos de civil cuando regresaba de entrenar. “Lo agarraron, lo tiraron contra el piso. Él no se defendió, él no hizo nada”, afirmó.
“Le dieron golpes, lo maltrataron”, declaró.