Sumario
- "Las conversaciones continúan", dijo a Martí Noticias un portavoz del Departamento de Estado de EEUU.
- Añadió que Washington ha ofrecido asistencia humanitaria y combustible a cambio de que La Habana abra el sector energético a la inversión privada, pero el régimen cubano continúa priorizando el control estatal.
El Departamento de Estado aseguró que las conversaciones entre Estados Unidos y Cuba continúan, contradiciendo la versión ofrecida por La Habana de que el diálogo bilateral está completamente paralizado y que actualmente no existen negociaciones entre ambos países.
“En realidad, las conversaciones continúan y, hasta ahora, el régimen no ha estado dispuesto a aceptar nada que pueda ayudar al pueblo cubano y que, en última instancia, amenace su control total”, declaró a Martí Noticias un portavoz del Departamento de Estado.
La reacción se produce después de que Lianys Torres Rivera, máxima representante diplomática de Cuba en Washington, afirmara en una entrevista con Bloomberg que el canal de diálogo estaba “completamente estancado” y que las partes ni siquiera habían logrado acordar una agenda básica.
Para el Departamento de Estado, esas declaraciones forman parte de la narrativa propagandística de La Habana. “No nos sorprende que el régimen cubano esté difundiendo esta propaganda”, señaló el portavoz.
La confirmación de que existen conversaciones abiertas plantea nuevas interrogantes sobre el alcance, el nivel y los asuntos abordados en esos contactos. Washington no precisó quiénes participan en ellos, cuándo fue el encuentro más reciente ni si se trata de negociaciones formales o de comunicaciones discretas entre representantes de ambos gobiernos.
Trump mantiene “muchas opciones” sobre la mesa
El portavoz señaló que el presidente Donald Trump dispone de diferentes alternativas para responder a la situación cubana y presionar por transformaciones políticas y económicas dentro de la Isla.
“Como ocurre con cualquier asunto de política exterior, el presidente Trump tiene muchas opciones a su disposición”, afirmó.
“El Gobierno de Estados Unidos continuará utilizando todas las herramientas disponibles para enfrentar las amenazas a la seguridad nacional que representa el régimen comunista cubano y para impulsar las reformas económicas y políticas que permitan a Cuba tener un futuro mejor”, agregó.
Según el funcionario, la estrategia de la Casa Blanca no se limita a castigar al régimen cubano, sino que busca forzar cambios estructurales que permitan la expansión del sector privado y la recuperación económica del país.
“El presidente Trump continúa ejerciendo presión para impulsar reformas económicas y políticas mucho más profundas que hagan de Cuba un país donde sea posible invertir, permitan que las empresas privadas crezcan de una manera que ayude a la Isla a desarrollarse y recuperarse, y otorguen al pueblo cubano la libertad, la dignidad y las oportunidades que merece”, sostuvo.
Washington ofreció combustible si Cuba privatiza el sector energético
El Departamento de Estado reveló además que la Administración Trump presentó al Gobierno cubano opciones para recibir ayuda humanitaria y combustible, condicionadas a una apertura del sector energético a la gestión privada.
“La Administración Trump ha ofrecido al régimen opciones claras para recibir asistencia humanitaria, distribuida mediante canales apropiados, y combustible si privatiza la industria energética”, dijo el portavoz.
“Pero, lamentablemente, continúa priorizando el control estatal sobre el bienestar del pueblo cubano”, añadió.
La propuesta adquiere especial relevancia en medio de la severa crisis energética que atraviesa la Isla, marcada por apagones prolongados, centrales termoeléctricas deterioradas y una grave escasez de combustible.
La embajadora cubana dice lo contrario
La representante cubana en Washington atribuyó la crisis a la política estadounidense de máxima presión y aseguró que Cuba había recibido apenas un cargamento de combustible en 200 días. Torres calificó las restricciones como un “castigo colectivo” y una “guerra sin bombas”.
El Departamento de Estado rechazó esa interpretación y responsabilizó directamente a las autoridades cubanas.
“La crisis energética es el resultado directo de la incompetencia del régimen cubano”, afirmó el portavoz. “Los cubanos de a pie han soportado apagones durante años, mientras el régimen ilegítimo se concentraba en almacenar combustible para sus élites y revenderlo en Asia para obtener ganancias en efectivo”.
Ayuda humanitaria y lámparas solares
El portavoz también ofreció detalles sobre la ayuda humanitaria enviada a Cuba en julio.
Según explicó, la entrega incluyó paquetes de alimentos no perecederos, productos esenciales de higiene y lámparas solares capaces de cargar teléfonos celulares y otros dispositivos móviles.
“La Administración Trump mantiene su compromiso de ayudar al pueblo cubano mientras continúa sobreviviendo bajo un régimen ilegítimo”, declaró.
El Departamento de Estado anunció públicamente en julio el envío del primer vuelo de asistencia humanitaria a Cuba como parte de un compromiso de 100 millones de dólares impulsado por el secretario de Estado Marco Rubio y ejecutado con la colaboración de Catholic Relief Services.
Washington insiste en que la asistencia debe distribuirse mediante organizaciones independientes y canales que eviten el control de las autoridades cubanas.
Acusaciones de corrupción y “cleptocracia”
El Departamento de Estado elevó además el tono contra la cúpula gobernante, a la que responsabilizó por décadas de deterioro económico y por destinar los recursos del país al aparato militar, de inteligencia y propaganda.
“El fracasado régimen cubano continúa culpando a Estados Unidos y a todos los demás por su propia incompetencia y corrupción”, manifestó el portavoz.
“El pueblo cubano está sufriendo, como lo ha hecho durante siete décadas, mientras los Castro viajan en su avión privado, exhiben sus artículos de lujo ante medios extranjeros complacientes y utilizan el escaso combustible y los recursos disponibles en sus aparatos de inteligencia, militares y propagandísticos, en lugar de destinarlos a los cubanos comunes”, agregó.
La fuente sostuvo que la raíz de la crisis se encuentra en “la evidente cleptocracia y la mala gestión económica del régimen” y acusó a la élite gobernante de mantener miles de millones de dólares en cuentas bancarias fuera de Cuba.
“Esconden miles de millones en cuentas bancarias en el extranjero en vez de invertir en electricidad, infraestructura, mantenimiento responsable y las necesidades cotidianas de su pueblo”, afirmó.
El portavoz defendió las restricciones financieras de Washington al señalar que están dirigidas contra entidades controladas por los servicios de seguridad cubanos.
“Nuestra firme política hacia Cuba restringe las transacciones financieras con entidades propiedad o bajo el control de los servicios de seguridad cubanos, con el objetivo de impedir que el régimen acceda a recursos utilizados para enriquecerse y reprimir violentamente al pueblo cubano”, concluyó.