Sumario
- El Departamento de Estado de EEUU incluyó a Nicaragua en la “Determinación Presidencial” sobre países de tránsito y producción de drogas.
- EEUU calificó al régimen Ortega-Murillo como una “dictadura ilegítima” con “complicidad” en el narcotráfico.
- Expertos sostienen que la decisión coloca a Nicaragua más claramente en el radar estratégico de Washington como parte del ecosistema criminal regional.
Este miércoles, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó en una nota de prensa la “Determinación Presidencial sobre los principales países de tránsito de drogas o los principales países productores de drogas ilícitas para el año fiscal 2027”. El documento hace una referencia específica a la “dictadura” de Ortega y “la complicidad de los miembros del régimen en el tráfico de drogas".
“Mientras que muchos gobiernos del hemisferio occidental están tomando medidas valientes para reducir el flujo de drogas y erradicar los cárteles… como era de esperar, para una dictadura socialista, el régimen ilegítimo de Ortega-Murillo en Nicaragua no ha tomado medidas suficientes contra el narcotráfico y la complicidad de los miembros del régimen en el tráfico de drogas" señala el texto firmado por el presidente Donald Trump y enviado al Congreso de los Estados Unidos el pasado 15 de septiembre.
Si bien, Nicaragua ya estaba incluida en determinaciones previas, es la primera vez que la Casa Blanca califica al régimen Ortega-Murillo de “dictadura ilegítima” y alude a la “complicidad” de miembros del régimen en el narcotráfico.
Nicaragua dentro del radar estratégico de EEUU
Para Fernando Vacotti, analista internacional en geopolítica y seguridad, con esta determinación presidencial, “Nicaragua entra con mayor nitidez en el entramado criminal latinoamericano según la lectura de Washington” y aunque “los Ortega-Murillo todavía no quedan jurídicamente identificados como organización narcotraficante, políticamente sí quedan bajo una sospecha mucho más grave que antes”.
Vacotti dijo a Martí Noticias que el texto rubricado por el presidente Trump “coloca a Nicaragua dentro del radar estratégico estadounidense como un posible componente del ecosistema criminal regional y no solamente como un país atravesado por rutas ilícitas”.
“Ortega había sostenido durante años la narrativa de que Nicaragua era un ‘muro de contención’ frente al narcotráfico” recuerda el especialista, pero advierte que ahora “esta determinación presidencial erosiona directamente esa narrativa”.
Los posibles efectos de esta decisión de Washington
Para Vacotti, también capitán de navío en retiro de la Armada de Uruguay, “el efecto más probable” de esta determinación presidencial “será una presión escalonada de parte de Estados Unidos incluyendo una mayor atención de inteligencia y de la DEA; seguimiento financiero sobre empresas, operadores y redes de facilitación; eventuales sanciones individuales y un refuerzo de la cooperación antinarcóticos con los países vecinos en particular Costa Rica, Panamá, Honduras y Guatemala, evitando canalizar capacidades hacia Managua”.
Por su parte, para el experto en seguridad Hugo Acha, ha quedado claro la “voluntad política de identificar de que el enemigo de los Estados Unidos estuvo siempre en este ecosistema de la izquierda radical impulsada por Cuba y operada desde Nicaragua, Venezuela, Bolivia y se verá también desde la Colombia de Gustavo Petro que está mencionado de manera expresa en el texto”.
Acha señaló a Martí Noticias que este documento muestra que para la Administración Trump este entramado criminal “ya no es, desde ningún punto de vista, aceptable para los intereses estratégicos de los Estados Unidos porque representa una amenaza para su seguridad”.
“Los Ortega quedan expuestos como lo que son”
El también profesor de las Fuerzas Especiales en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos agregó que el hecho de que el régimen de Nicaragua estuviera públicamente desvinculado del tráfico de drogas se debe a un tema de voluntad política.
Acha explicó que la voluntad política en Washington había estado condicionada por “conceptos instalados” y señaló que “el ejemplo más claro siempre fue Cuba, que como lo admitió abiertamente el exjefe de inteligencia de Chávez, se jactaba de controlar todos los niveles relevantes de la política americana”.
“En su momento el sandinismo también encantó a la izquierda norteamericana y la hizo buscarle siempre una justificación para estar en las sombras, sordina en su rol, pero ahora con esta mención específica los Ortega quedan expuestos como lo que son criminales y narcotraficantes” apostilló Acha.