Sumario
- El informe de Defensa CD destaca el bloqueo de eventos religiosos y la detención temporal de un líder ortodoxo griego, revelando un patrón de represión y hostigamiento contra comunidades no reconocidas por el régimen.
El Observatorio de Libertad Religiosa de Defensa CD (Cuba Decide) fundamentó en julio un total de 122 violaciones a la libertad religiosa en Cuba, las cuales afectaron a 82 víctimas, 31 de ellas mujeres.
Uno de los hechos más relevantes documentados fue el bloqueo de una mesa redonda sobre libertad religiosa programada para el 6 de julio en la Misión de San Andrés, en Guanabacoa. El lugar es sede de la Iglesia de los Genuinos Cristianos Ortodoxos de Grecia, una congregación que continúa sin reconocimiento legal en la isla.
Ese mismo día, el padre Evaggelos, representante de dicha iglesia y líder espiritual de la Misión, fue citado por la Seguridad del Estado y retenido hasta después del mediodía, lo que obligó a posponer la actividad.
“La intimidación es un arma, un recurso que el Estado o la autoridad represiva utiliza contra quienes difieren de las posiciones gubernamentales. Ese es el motivo para que la gente no llegue a una actividad, no pueda participar ni expresarse libremente. Obviamente, detrás de todas estas medidas para impedir que las personas se expresen o se muevan con libertad, lo que hay es miedo”, declaró el representante de los ortodoxos griegos en entrevista con el Observatorio.
El informe del organismo registró acciones de hostigamiento e interferencia estatal contra actores religiosos, particularmente en el contexto de las conmemoraciones por el 250º aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos y el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021.
Las provincias donde se verificó un mayor número de violaciones fueron, en ese orden, La Habana, Pinar del Río y Villa Clara.
“La represión contra las comunidades de fe no ocurre únicamente mediante detenciones o actos abiertamente violentos. Muchas veces opera de manera más silenciosa a través de citaciones, presiones, vigilancia, amenazas veladas, restricciones administrativas y obstáculos diseñados para impedir que los creyentes puedan organizarse libremente”, indicó Juan Carlos Vargas, director ejecutivo de Defensa CD.
Mecanismos como el utilizado contra el padre Evaggelos revelan que el régimen no solo busca controlar lo que las comunidades hacen dentro de sus templos, sino también lo que puedan pensar, debatir y expresar públicamente”, puntualizó.
Según Vargas, la desprotección jurídica de diversas comunidades de fe es una estrategia deliberada para mantenerlas en situación de vulnerabilidad ante los abusos del régimen cubano.
"Por esta razón, la libertad religiosa trasciende la mera práctica del culto individual o la asistencia a un templo; implica garantizar plenamente derechos colectivos como la asociación, la enseñanza, la labor social, el testimonio público y el libre ejercicio de las convicciones sin temor a marginación o represalias estatales", destacó.
Asimismo, instó a la comunidad internacional a prestar mayor atención a la situación de las comunidades de fe en Cuba, especialmente de aquellas que operan fuera de los espacios permitidos por el régimen.