Estados Unidos intensificó este lunes la presión sobre el régimen cubano con una nueva ronda de sanciones contra diez entidades estatales, una medida dirigida tanto a organizaciones señaladas por participar en actos represivos contra la población como a empresas que Washington considera fundamentales para el financiamiento del régimen de La Habana.
Las designaciones fueron anunciadas por el Departamento de Estado al amparo de la Orden Ejecutiva 14404, que autoriza sanciones contra personas y entidades del aparato represivo cubano consideradas una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
En entrevista con Martí Noticias, el analista político Miguel Cossío afirmó que las nuevas medidas representan la continuidad de una estrategia enfocada en dos pilares del régimen.
"Esto es la continuación de sanciones a dos áreas fundamentales de la dictadura cubana: los cuerpos represivos y las estructuras que sostienen económicamente al régimen", sostuvo.
Entre las entidades sancionadas figura el Ministerio del Turismo (MINTUR), identificado por el Departamento de Estado como el mayor actor del sector turístico fuera del conglomerado militar GAESA.
La lista también incluye a ENETEC S.A., dedicada a la importación y exportación de combustibles y lubricantes; COREYDAN S.A., especializada en combustibles sólidos, líquidos y gaseosos; el Grupo Empresarial de Comercio Exterior (GECOMEX); CAUDAL S.A., vinculada a servicios financieros y de seguros; el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (GEMAR), y la Corporación Antillana Exportadora (ANTEX S.A.), empresa asociada a GAESA que, según Washington, administra programas de exportación de mano de obra cubana hacia Angola.
Para Cossío, el alcance de estas sanciones trasciende a las entidades incluidas en la lista. El analista advirtió que agencias de viajes, empresas o personas que realicen pagos desde Estados Unidos a hoteles administrados por el MINTUR podrían exponerse a consecuencias legales, debido a que cualquier operación con entidades sancionadas puede ser objeto de revisión por parte de las autoridades estadounidenses.
"No existe una sanción automática para cada transacción, pero cuando una persona o empresa realiza negocios con entidades bloqueadas utilizando dólares o tarjetas emitidas por instituciones financieras estadounidenses, se expone a posibles sanciones", explicó.
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Golpe al sector energético
Las medidas también endurecen las restricciones sobre el sector energético cubano. Cossío recordó que anteriormente el Departamento del Tesoro ya había sancionado a CUPET, responsable del almacenamiento y distribución de combustibles en la isla, así como a la red de estaciones de servicio controladas por CIMEX.
Ahora, la inclusión de ENETEC S.A. en la lista de entidades sancionadas afecta una de las principales vías utilizadas por el régimen para importar combustibles. La empresa participaba en la compra y recepción de combustibles y lubricantes que, en algunos casos, llegaban desde el sur de la Florida en ISO tanques transportados por vía marítima y posteriormente eran distribuidos en Cuba mediante camiones, incluidos vehículos militares.
Con esta designación, personas y empresas estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones con ENETEC, lo que dificulta este tipo de operaciones y endurece aún más las restricciones sobre el suministro de combustible hacia la isla.
"Además de las gasolineras que controlaba CIMEX, con la sanción a ENETEC prácticamente se ha cerrado esa vía para la importación de combustible", afirmó Cossío.
Organizaciones señaladas por la represión
Las sanciones también alcanzan a organizaciones que Washington identifica como participantes directas en la represión contra la población cubana.
Entre ellas se encuentran las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), descritas por Estados Unidos como una fuerza paramilitar civil bajo el mando del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR).
También fueron designadas la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), a la que el Departamento de Estado atribuye labores de vigilancia sobre opositores por instrucciones del Ministerio del Interior, y las Brigadas de Respuesta Rápida, descritas como grupos parapoliciales organizados y entrenados por el Gobierno para actuar contra manifestantes y disidentes.
Washington sostiene que estas organizaciones desempeñaron un papel activo durante la represión de las protestas del 11 de julio de 2021.
Implicaciones para integrantes de las MTT
Uno de los aspectos que más interrogantes ha generado es el posible impacto sobre ciudadanos cubanos que integran las Milicias de Tropas Territoriales u otras organizaciones vinculadas al aparato estatal.
En Cuba, miles de trabajadores del sector estatal y estudiantes forman parte de las MTT como parte de la estructura de defensa territorial. Diversos testimonios señalan que, en la práctica, muchos son presionados por sus centros laborales o educativos para integrarse y participar en entrenamientos y movilizaciones.
Consultado por Martí Noticias, Miguel Cossío señaló que las posibilidades de obtener una visa estadounidense ya son limitadas y que la pertenencia a este tipo de organizaciones podría convertirse en un elemento adicional de evaluación para las autoridades migratorias.
Sobre este punto, el abogado de inmigración José Guerrero explicó que las personas vinculadas a las MTT u otras organizaciones relacionadas con el Partido Comunista o con estructuras represivas podrían enfrentar obstáculos al solicitar visas de no inmigrante o beneficios migratorios en Estados Unidos.
Según Guerrero, la legislación migratoria estadounidense contempla causales de inadmisibilidad para personas que hayan participado en determinadas actividades relacionadas con organizaciones represivas, por lo que cada caso sería evaluado individualmente por las autoridades consulares o migratorias.
¿Qué implican estas sanciones?
Las nuevas designaciones bloquean todos los bienes e intereses que las entidades sancionadas posean bajo jurisdicción estadounidense o que estén en poder o bajo el control de ciudadanos o empresas de Estados Unidos.
Asimismo, prohíben a personas y compañías estadounidenses realizar transacciones con estas entidades, salvo en los casos autorizados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Las medidas también constituyen una advertencia para bancos, empresas internacionales y operadores comerciales que mantengan relaciones con las entidades sancionadas, ya que esas operaciones podrían afectar su acceso al sistema financiero estadounidense.
Entre mayo y julio de este año, Estados Unidos ha sancionado 27 entidades cubanas y siete personas vinculadas al régimen, como parte de una estrategia que busca limitar las fuentes de financiamiento del Estado y exigir responsabilidades a quienes, según Washington, participan en la represión y en las violaciones de derechos humanos en la isla.