Rumba cubana, a un paso de entrar en la lista de patrimonio inmaterial de la Unesco

  • Agencias

Un joven baila acompañando a la agrupación rumbera Iroso Obba, en el Callejón de Hammel de La Habana.

Cuba sometió al comité de evaluación la inscripción en esta lista de esta manifestación cultural, "una mezcla festiva de música y baile", "símbolo de una sociedad marginada en Cuba", según el resumen de la candidatura.

La rumba cubana y las fallas de Valencia tienen grandes posibilidades de ser inscritas en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco durante la reunión que se celebrará en Etiopía a finales de noviembre.

Un comité especial de la Unesco se reunirá en Adís Abeba del 28 de noviembre al 2 de diciembre para examinar 37 candidaturas a entrar en esta lista "representativa" de diferentes tipos de patrimonio vivo (danza, música, gastronomía, fiestas y festivales, etc.).

Cuba sometió al comité de evaluación la inscripción en esta lista de la rumba cubana, "una mezcla festiva de música y baile", "símbolo de una sociedad marginada en Cuba", según el resumen de la candidatura.

Integrantes del grupo folclórico "Obbá Niqué" actúan durante la celebración de La Rumba más Larga, en la provincia de Matanzas.


Esta candidatura recibió una opinión favorable del comité de evaluación. "Por lo general se sigue la recomendación del comité", señaló en una conferencia de prensa en París Tim Curtis, secretario de la convención de la Unesco para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Las fallas de Valencia, una fiesta regional que celebra la llegada de la primavera, recibió también una opinión favorable del comité, así como la cerveza belga y un festival de carrozas de Japón ("Yama Hoko").

Sin embargo, el comité recomendó devolver a México la candidatura de La Charrería, una tradición ecuestre, para que la complete. Lo mismo decidió sobre el carnaval de El Callao de Venezuela.

En cambio, recomendó no seleccionar la candidatura argentina de la randa, una técnica artesanal de arte textil.

Esta lista, a diferencia de la del Patrimonio Mundial de la Unesco "no busca reunir el patrimonio más bello o espectacular, sino a representar la diversidad del patrimonio cultural inmaterial, para hacer entender que este patrimonio está en todos lados y forma parte de la identidad de las comunidades", señaló Curtis.

Su creación hace 10 años es una muestra de la evolución del concepto de patrimonio -que durante mucho tiempo se reducía a los castillos y pinturas europeas- y permite "a países que no se expresaron a través de la arquitectura, mostrar sus practicas culturales", agregó.