Sumario
- Frank Sánchez derrotó por nocaut en el segundo asalto a Richard Torrez Jr, acabando con el invicto del estadounidense en combate supercompleto celebrado en Giza, Egipto.
- Con la victoria, Sánchez mejora su récord a 26-1 (19 KO) y se posiciona como candidato para disputar el título superpesado de la FIB contra Oleksandr Usyk.
- Cuba nunca ha tenido un campeón mundial en la división superpesada, pese a intentos previos de Jorge Luis González, Juan Carlos Gómez, Odlanier Solís y Luis Ortiz; Sánchez busca cambiar esa historia.
Un poderoso upper cut en el segundo round fue todo lo que necesitó el guantanamero Frank Sánchez para poner fin al invicto del estadounidense Richard Torrez Jr en combate del peso supercompleto, disputado este sábado al pie de las milenarias pirámides de Giza, en Egipto.
Al minuto y 55 segundos de iniciado el segundo asalto, Sánchez envió a la lona a Torrez, quien no logró ponerse nuevamente de pie, mientras escuchaba el conteo hasta diez del referee.
Con este resultado, The Cuban Flash, como apodan al guantanamero, mejoró su récord a 26 victorias, 19 por la vía rápida, y una derrota, mientras que el estadounidense sufrió su primer revés en 15 peleas profesionales.
Para Sánchez, de 33 años, la victoria significa la posibilidad de disputar la corona superpesada de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), que ostenta el ucraniano Oleksandr Usyk.
“Usyk, estamos listos para ti cuando quieras”, declaró el cubano después del combate, en un mensaje al campeón mundial ucraniano y al resto de la élite de los pesos completos.
Precisamente, la pelea ante Torrez fue la antesala al combate estelar de la cartelera, en la que Usyk noqueó en el undécimo asalto al holandés Rico Verhoeven, quien estuvo a punto de protagonizar una sorpresa monumental.
Verhoeven puso en aprietos al campeón indiscutido de la división máxima durante todo el combate, por su capacidad para lanzarse al ataque y conectar potentes derechazos.
El holandés ya saboreaba su victoria, pero el ucraniano lo impactó con un gancho de izquierda que lo envió el piso.
Aunque logró ponerse en pie, Usyk olió sangre y volvió al ataque con potentes golpes, lo que llevó al árbitro a detener las acciones, a falta de un segundo para el campanazo.
De esta manera, el ucraniano retuvo su faja del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), una de las tres que posee, junto a la de la FIB y de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
La esquina del holandés protestó la decisión arbitral de detener el combate e inmediatamente pidió la revancha.
La pregunta ahora es quién irá primero en la fila para enfrentar a Usyk en su próximo combate, si Verhoeven, Sánchez, o el estadounidense Jarrell Miller también ganó el derecho de medirse al ucraniano, al derrotar el mes pasado al cubano Lenier Peró en combate eliminatorio hacia el cinturón supercompleto de la AMB.
Cuba, que exhibe una larga lista de campeones mundiales en el boxeo profesional, nunca ha tenido uno en la división superpesada, aunque cuatro púgiles lo han intentado sin éxito.
Jorge Luis González fue el primero en hacerlo, pero cayó ante Riddick Bowe el 17 de junio de 1995.
Juan Carlos Gómez, en el 2009, y Odlanier Solís, en el 2011, perdieron ante el ucraniano Vitali Klitchsko por el cinturón del CMB.
Y Luis “King Kong” Ortiz tuvo no una, sino dos oportunidades y en ambas fue derrotado por Deontay Wilder, también por el título del CMB en 2018 y 2019.
Sánchez, cuando le toque su momento, tendrá la oportunidad de cambiar la historia.