Pocos boxeadores cubanos han saltado al profesionalismo con tanta fanfarria que Robeisy “El Tren” Ramírez, aunque sus resultados no siempre han concordado con la fama que lo precede.
El doble campeón olímpico, con marca de 14 triunfos, nueve por nocaut, y tres derrotas, ha decidido emprender un nuevo viaje al otro lado del mundo, para tratar de reencaminar su carrera y regresar a la élite de las 126 libras.
“El Tren” viajará hasta Tashkent, la capital de Uzbekistán, para enfrentar el próximo 29 de mayo al tadyiko Asror Vohidov, un púgil de 30 años, con marca de 13 triunfos, siete antes del límite, y un revés.
Para Ramírez, de 32 años, este compromiso representa el inicio de una nueva etapa, tras romper con Top Rank y firmar con RAIZN Boxing, una nueva promotora enfocada en el mercado de las antiguas repúblicas soviéticas del Asia Central.
El cubano, ex campeón del peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), necesita de un triunfo que lo ponga nuevamente en el panorama de la división.
El cienfueguero ha perdido dos de sus últimos tres combates, ambos frente al mexicano Rafael Espinoza, quien le arrebató la corona de las 126 libras de la OMB en diciembre del 2023 por decisión mayoritaria.
Un año después, en la revancha, “El Divino” Espinoza demostró que su primer triunfo no había sido obra de la suerte o la casualidad, y se impuso más convincentemente, al liquidar al cubano por nocaut técnico en seis asaltos.
Estos dos fracasos en el lapso de un año descarrilaron al “Tren”, quien desde entonces no ha conseguido volver al cuadrilátero.
Para Ramírez, la pelea contra Vohidov marcará solamente su vuelta al ring, sino la diferencia entre nuevas oportunidades para reinsertarse en la élite o el viaje del “Tren” a la decepción como destino final.
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