Sumario
- Cada mes, los jubilados cubanos enfrentan serias dificultades para cobrar sus pensiones debido a la escasez de efectivo en las sucursales bancarias -como el Banco Metropolitano- y el colapso de los cajeros automáticos.
Una dependencia del Banco Metropolitano en Diez de Octubre, La Habana, fue atracada durante la noche del lunes en medio de un apagón, dejando a numerosos jubilados sin cobrar sus pensiones.
El robo ocurrió en la sucursal ubicada en Dolores y 18 de Lawton donde los ladrones rompieron un cajero automático y accedieron al local a través de esa abertura.
“Oí decir que habían vandalizado el banco de Dolores entre 18 y 19, que entraron y robaron, que fue en el día antes del cobro de los jubilados, que se llevaron el dinero”, confirmó a nuestra redacción, Eusebia Fernández, una vecina con residencia cercana al sitio del incidente.
Cada mes, los jubilados cubanos enfrentan serias dificultades para cobrar sus pensiones debido a la escasez de efectivo en las sucursales bancarias -como el Banco Metropolitano- y el colapso de los cajeros automáticos.
Esta situación obliga a los adultos mayores a permanecer largas horas haciendo colas, incluso desde la madrugada, en medio de apagones, falta de alternativas ante la imposición de pagos digitales y una inflación que vuelve insuficientes sus magros ingresos.
“!Ahora para que repongan este dinero! Yo no cobro en este banco, pero eso dicen. La gente no está inventando nada, es así”, recalcó Fernández.
El diario digital 14ymedio reportó el hecho, precisando que el Ministerio del Interior desplegó un operativo en busca de los perpetradores del atraco.
Cuando los empleados del banco llegaron al lugar se encontraron que habían sustraído el efectivo guardado, que incluía, presuntamente, el destinado a pagar las chequeras mensuales de los retirados.
Varias llamadas de Martí Noticias a la oficina bancaria no fueron contestadas. Hasta el momento las autoridades no han informado del suceso, ni si han detenido alguna persona de interés, cuánto dinero fue sustraído o si los jubilados no podrán acceder a sus retribuciones por el cierre del banco o por el robo del dinero destinado a los pagos.
La obscuridad provocada por los apagones genera un aumento de robos y asaltos. Detrás de la desesperación que alimenta estos delitos está la crisis económica sin precedentes que atraviesa el país.
Los comentarios de los usuarios en Facebook reflejan un profundo descontento social y una marcada desconfianza hacia las autoridades ante el robo al Banco Metropolitano. La opinión mayoritaria critica severamente a la Policía, señalando que las patrullas aparecen de inmediato para reprimir protestas o "cacerolazos", pero brillan por su ausencia ante los delitos comunes.
Asimismo, una gran parte de los internautas justifica o celebra que el robo haya sido contra una institución del Estado —al que responsabilizan de la miseria actual y de la falta de seguridad propiciada por los constantes apagones—, bajo la premisa de que es mejor robarle al gobierno que a los ciudadanos particulares.
Otros sostienen la hipótesis de que se trata de un "autorrobo" o un montaje del propio gobierno para justificar la falta de efectivo y no pagar las pensiones.