A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
Estados Unidos y diez de sus aliados han emitido una declaración conjunta advirtiendo a empresas, países y otras entidades que una red de operadores cualificados se hace pasar por otras personas en línea y trabaja de forma remota para generar ingresos destinados al régimen de Corea del Norte.
El grupo ayuda a financiar los programas de armas nucleares y misiles balísticos de Corea del Norte e incluye a piratas informáticos que roban datos, información confidencial y grandes cantidades de criptomonedas a empresas desprevenidas de todo el mundo.
"Los trabajadores informáticos norcoreanos se hacen pasar por ciudadanos de otros países para conseguir empleo e ingresos a través de plataformas en línea operadas por empresas privadas para la contratación de personal, adquisiciones y servicios", señaló el comunicado.
La declaración, emitida por Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y los Países Bajos, explicó cómo el régimen utiliza a estos trabajadores —que residen tanto dentro como fuera de Corea del Norte— para eludir las sanciones específicas.
Asimismo, advirtió a los países sobre el hecho de acogerlos: "De conformidad con la Resolución 2397 del Consejo de Seguridad de la ONU, todos los Estados miembros de las Naciones Unidas deben repatriar a Corea del Norte a todos los ciudadanos norcoreanos que perciban ingresos bajo la jurisdicción de dicho Estado miembro, salvo contadas excepciones", indicó.
El comunicado explica cómo Corea del Norte ha aprovechado cada vez más la cultura del trabajo remoto —impulsada durante la pandemia de COVID-19— y los recientes avances en inteligencia artificial: "Los trabajadores informáticos norcoreanos emplean métodos cada vez más sofisticados, incluida la integración de la IA, para ocultar sus identidades y ampliar sus actividades a nivel mundial".
El texto ofrece una explicación detallada sobre cómo la red utiliza el robo de identidad, la falsificación, intermediarios externos y técnicas bancarias fraudulentas y evasivas para llevar a cabo este esquema. La declaración incluye también una extensa lista de características que las empresas que ofrecen puestos de trabajo en línea pueden buscar en las solicitudes y en los candidatos para identificar a un trabajador encubierto.
Se insta a las empresas que operan plataformas en línea a mantenerse alerta ante cambios frecuentes en la información registrada, datos discordantes o duplicados e inconsistencias en las direcciones IP, así como a vigilar la posible aparición de imágenes y documentos falsificados generados mediante inteligencia artificial.
Los responsables de contratación deben prestar atención a señales como empleados que se niegan a participar en videoconferencias o que aparecen con imágenes manipuladas, ofertas de trabajo a tarifas inusualmente bajas, solicitudes de pago en criptomonedas o indicios de que una misma cuenta está siendo utilizada por distintas personas en diferentes momentos del día.
"Instamos a todos los países, empresas y demás entidades a profundizar su conocimiento sobre las maniobras de los trabajadores informáticos norcoreanos y a implementar medidas para contrarrestar las tácticas señaladas", se indicó.
"Las empresas que operan plataformas en línea deben seguir reforzando sus medidas de defensa, tales como la mejora de los procedimientos de verificación de identidad... y la detección de cuentas sospechosas".
Estados Unidos y sus aliados han advertido reiteradamente sobre esta amenaza y mantienen su compromiso de contrarrestar los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte.