El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes que Cuba es “una nación fallida”, que ha sido "terriblemente mal gobernada durante mucho tiempo".
“Ya veremos qué pasa con Cuba”, dijo Trump a periodistas frente al Despacho Oval mientras recibía un pedido de McDonald's. “Cuba es otra historia”, comentó.
El presidente afirmó que Cuba tiene un muy "mal sistema". “Cuba es una nación en decadencia, y vamos a hacer esto, y puede que pasemos por Cuba después de que hayamos terminado con este asunto [Irán]”.
Trump también hizo referencia al apoyo que ha recibido del exilio cubano. “Contamos con una gran comunidad de cubanoamericanos; prácticamente todos votaron por mí”, sostuvo y añadió que "en muchos casos, miembros de sus familias fueron asesinados. Fueron golpeados y asaltados".
"En fin, sucedieron cosas terribles en Cuba”, agregó.
El presidente respondió a preguntas sobre La Habana un día después de que el gobernante Miguel Díaz-Canel ofreciara una entrevista al programa Meet the Press, del canal estadounidense NBC, en el que aseguró que no estaba dispuesto a un cambio político en la isla.
Estados Unidos permitió la entrada a Cuba a finales de marzo del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, el primer suministro de combustible que recibió la isla en tres meses, desde que la administración del presidente Trump cortara las exportaciones desde Venezuela y amenazara con imponer aranceles punitivos a cualquier otro país que enviase crudo a La Habana.
En declaraciones a la prensa, el presidente aclaró que el régimen cubano colapsaría en cualquier caso. "Les llegue o no un barco de petróleo, no importará".
Cuba vive su peor crisis energética, con prolongados apagones y varios colapsos de su sistema electroenergético nacional. La escasez de combustible ha paralizado el país, afectando a todos los sectores de la economía y la vida diaria, incluidos los servicios sanitarios y de transporte.
Foro