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Teme Cuba que deserten sus peloteros en Serie del Caribe


Parte del equipo de béisbol de Cuba, que jugará este martes con Los Venados de Mazatlán.

Personal del INDER vigila constantemente a los peloteros cubanos e impide cualquier contacto de extraños con los beisbolistas de la isla en la Serie del Caribe.

La delegación cubana que participa en la Serie del Caribe de béisbol en República Dominicana denunció el lunes un "asedio para el robo" de sus peloteros e irregularidades para entrenarse, según un comunicado del Instituto Nacional de Deportes (Inder).

La nota expresa que las autoridades de la competencia -la Confederación de Béisbol del Caribe- "deberán preocuparse por el asedio de que ha sido centro (la delegación cubana) por parte de personajes vinculados al robo de atletas, quienes han insistido en incrementar su labor incluso en el propio hotel" donde se alojan los antillanos.

Las inmediaciones y espacios del hotel BQ de Santo Domingo, donde se aloja el equipo cubano Tigres de Ciego de Ávila, se encuentran bajo la permanente vigilancia de personal del Inder, a fin de controlar cualquier contacto de extraños con los beisbolistas de la isla.

Según el texto publicado en el portal JIT, de divulgación del Inder, también señala que los peloteros no pudieron entrenar este lunes -en su jornada de descanso dentro del torneo de clubes caribeño- por una orden restrictiva de la oficina para América Latina de la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos.

Ciego de Ávila pensaba entrenar en el campo del equipo de grandes ligas Diamondbacks de Arizona, ubicado en la población Boca Chica.

Según el comunicado, "los argumentos expuestos están vinculados al supuesto privilegio de que disfrutarían los técnicos del Arizona" al poder observar a los jugadores cubanos, así como por "posibles riesgos en caso de lesiones de éstos en sus escenarios".

La representación cubana consideró "inaceptable tales valoraciones, generadoras de un trato excluyente, ajeno al sentido del certamen".

Cuba, presente por tercer año consecutivo en la Serie del Caribe, tuvo 56 años de ausencia del clásico caribeño en el marco del congelamiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos tras la llegada al poder de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Con el cambio de signo en la diplomacia entre La Habana y Washington, las autoridades del béisbol cubano y sus pares de las Grandes Ligas se han acercado en eventos de exhibición y negociaciones para juegos de entrenamiento.

Pero aun así el deseo de mantener bajo su control a los talentos -que migran a Estados Unidos vía terceros países para optar a millonarios contratos en Grandes Ligas -sigue siendo un punto de honor para La Habana.

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