Nuevas manifestaciones callejeras y cacerolazos se registraron en la noche del miércoles en La Habana y Santiago de Cuba, en medio de un creciente descontento popular por los prolongados apagones.
En la capital cubana, los residentes de la barriada de Víbora Park hicieron sonar calderos, de acuerdo con grabaciones enviadas a nuestra redacción. Una de las manifestantes expresó: “abajo los Castros, abajo todo el mundo”.
Las protestas se extendieron a Marianao, específicamente en la intersección de las calles 84 y 47, un hecho confirmado por un vecino de la zona de apellido Almaguer, quien señaló: “Aquí está la presidente del Consejo, aquí la gente no paran todavía a tocar”.
Asimismo, en la céntrica calle Monte, en Centro Habana, se reportaron cacerolazos acompañados de un fuerte despliegue de patrullas y oficiales de la policía a pie, según informó una fuente que solicitó el anonimato.
El malestar social también se manifestó en el interior del país. En la ciudad de Camagüey, la activista Ienelis Delgado reportó que, tras acumular 25 horas consecutivas sin servicio eléctrico, los vecinos expresaron su inconformidad en las calles. "Bueno, los apagones están a la orden del día, la gente protestando porque son hasta 25 horas sin corriente... Esto no da más, la gente está desesperada, lo que quieren es que venga Trump a llevarse a Raúl, para que lo sepa, ya la gente que vio lo que pasó en Venezuela quiere que pase aquí", afirmó Delgado.
Esta indignación ciudadana coincide con un panorama energético severo. Según el pronóstico de la Unión Eléctrica de Cuba para este jueves, el sistema solo podrá cubrir el 37% de la demanda en el horario pico, lo que provocará un déficit del 63% de la electricidad necesaria a nivel nacional. Esta afectación masiva apenas se mitigará con la entrada en proceso de la unidad 8 del Mariel, cuyo aporte previsto será de 35 megawatts.
Por su parte, el activista comunitario Yasser Sosa confirmó que en Santiago de Cuba los habitantes también salieron a protestar durante la noche del miércoles.
"Ayer hubo protestas en algunos lugares de la ciudad, donde lo más coincidente en todas estas manifestaciones es que ya nadie pide ni comida ni corriente, la gente lo que está pidiendo es libertad, porque realmente nos sentimos muy mal, todo en sentido general, estamos mal, existieron las protestas y supongo que continúen dada la gravedad de las circunstancias de vida, los altos costos y lo asfixiante que es vivir en Cuba en estos momentos", concluyó Sosa.
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