La presa política cubana Lizandra Góngora Espinosa, condenada por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021, depuso este viernes la huelga de hambre y sed que había iniciado días atrás en la prisión Los Colonos, en la Isla de la Juventud.
Su esposo, Ángel Delgado, dijo a Martí Noticias que la decisión de abandonar la huelga se produjo en medio de preocupaciones por su estado de salud. “La pudimos convencer… ella tiene un fibroma uterino, está débil. Puede perder hasta la vida”, afirmó.
Góngora, quien cumple una condena de 14 años de prisión, había comenzado la protesta el 22 de abril como respuesta a los años de represión, así como a las recientes declaraciones del gobernante Miguel Díaz-Canel, quien ha negado la existencia de presos políticos en Cuba.
El centro de asesoría legal Cubalex señaló que la protesta de Góngora buscaba denunciar condiciones dentro del sistema penitenciario, entre ellas un traslado que califican de punitivo, la falta de atención médica, la imposibilidad de ver a sus hijos durante meses y los actos de hostigamiento.
Aunque Góngora abandonó la huelga, las causas que motivaron su acción “persisten”, indicó Cubalex, que advirtió que su integridad física y psicológica continúa en riesgo y reiteró su llamado a su “libertad inmediata”.
(Con reporte de Ivette Pacheco para Martí Noticias)
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