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La NASA estudiará la posibilidad de vida en una luna de Júpiter


La agencia espacial enviará una sonda con nueve instrumentos para investigar la misteriosa superficie del satélite de Júpiter.

El telescopio estadounidense Hubble detectó lo que se cree son géiseres que proyectan agua salada a 200 kilómetros de altitud de la superficie de la luna Europa, lo que podría sugerir algún tipo de vida extraterrestre.

La Agencia Espacial estadounidense (NASA) puso hoy la primera piedra para una futura misión a Europa, satélite de Júpiter, en busca de indicios de vida en uno de los puntos del sistema solar con más posibilidades de albergarla.

La NASA anunció que ha elegido una lista de nueve instrumentos y sensores que irán a bordo de la sonda espacial para determinar si la superficie helada de Europa esconde un océano líquido, salino y a una temperatura que permita formas de vida.

Este es el primer paso de un proyecto al que la NASA destinará $30 millones en el presupuesto de 2016, con la intención de poder lanzar la sonda alrededor del año 2022.

La sonda, que aún no tiene nombre, estará impulsada por energía solar y debería orbitar Júpiter en una órbita elíptica que le permita sobrevolar la superficie de esta luna a distancias que van desde los 25 km a los 2.700 km.

Los instrumentos elegidos incluyen un conjunto de cámaras y espectrómetros que crearán imágenes de alta resolución de la superficie de Europa para determinar su composición química, así como la de los posibles géiseres de agua que emanan de la capa helada, detectados en 2012 por el telescopio espacial Hubble.

La sonda de la NASA también transportará un radar que permitirá conocer el grosor de la capa helada de Europa y buscar lagos ocultos bajo el hielo, del mismo modo que sucede en la Antártida.

Asimismo, un magnetómetro determinará la intensidad y dirección del campo magnético del satélite de Júpiter, mientras que otros sistemas de medición buscarán evidencias claras de las emanaciones de agua y de que existen mareas líquidas bajo el hielo.

Si se confirma la existencia de estos géiseres, que proyectarían agua salada a una altura de hasta 200 km, Europa se situaría, sin duda, como uno de los más sólidos candidatos para albergar algún tipo de vida extraterrestre.

"Este es un paso gigantesco en la búsqueda de un oasis que pueda albergar vida en nuestro patio trasero celeste", explicó en un comunicado Curt Niebur, científico del programa Europa de la NASA.

"Confiamos en que este conjunto de instrumentos científicos permitan interesantes descubrimientos en esta esperada misión", añadió Niebur.

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