Migrantes cubanos que ingresaron a Estados Unidos mediante la aplicación CBP One comenzaron a recibir nuevas notificaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que revocan su estatus de parole. Se trata de la tercera ronda de cancelaciones impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
El abogado de inmigración Wilfredo Allen denunció que, incluso, recibió por error dos correos electrónicos en su cuenta personal notificándole la revocación de un parole, a pesar de no ser beneficiario del programa. “En un momento te voy a enseñar una carta que me enviaron a mí, revocando mi parole”, aseguró.
De acuerdo con los documentos enviados, las notificaciones citan un memorando del comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, con fecha del 21 de abril. En este se establece que el propósito del parole “ya se ha cumplido” y que no existen razones humanitarias urgentes ni beneficios públicos que justifiquen su continuidad.
La medida también cancela automáticamente los permisos de trabajo asociados.
A pesar de ello, Allen sostiene que los cubanos no deben entrar en pánico, ya que continúan amparados por la Ley de Ajuste Cubano. “El ajuste cubano no requiere que tengas un parole vigente, sino una entrada legal, ya sea con visa o parole. No importa si fue de un día o de dos años, la ley es clara”, explicó.
Este escenario ocurre en medio de una disputa legal. El pasado 31 de marzo, la jueza federal Allison Burroughs ordenó restaurar el estatus legal de los beneficiarios al considerar ilegales las cancelaciones masivas sin evaluación individual. Sin embargo, el Departamento de Justicia notificó a la corte en Boston que emitiría nuevas cartas basadas en el memorando de CBP, lo que mantiene en incertidumbre a miles de inmigrantes.
Allen también advirtió sobre el riesgo de detenciones, especialmente en Florida.
“La única forma en la que te pueden detener es si entras en contacto con la justicia. Sabemos que Florida es el estado número uno en detenciones de cubanos, en parte, por la colaboración de autoridades locales con agencias de inmigración”, señaló.
Según cifras ofrecidas por el abogado, entre 2017 y 2024 alrededor de 1.2 millones de cubanos ingresaron a Estados Unidos. De ellos, aproximadamente 500 mil tienen formularios I-220A, cerca de 100 mil cuentan con parole humanitario y más de 80 mil entraron mediante CBP One. Aun así, asegura que las deportaciones han sido bajas en comparación con el total de cubanos que entraron al pais entre esos años.
Ante este panorama, la recomendación de Allen es actuar con cautela: evitar problemas legales, limitar desplazamientos innecesarios dentro del país y mantenerse informados sobre el curso de los procesos judiciales.
El abogado insistió en que, aunque la preocupación es válida, no debe convertirse en pánico. “Preocupación, sí; pánico, no. Al final, existe una alta probabilidad de que los cubanos que entraron legalmente puedan regularizar su estatus”, afirmó.
Para el próximo 6 de mayo está programada una audiencia clave ante la jueza Allison Burroughs, que podría definir si esta nueva ronda de cancelaciones se mantiene o vuelve a ser bloqueada en los tribunales.
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